El morbo de las noticias


Las noticias cada día parecen más un espectáculo en el que el principal ingrediente es el morbo. Cuanto más dramática la noticia mejor, si se puede ver sangre, vísceras, miembros desgarrados, gente llorando y cualquier muestra de sufrimiento y dolor en general mejor. Una buena muestra de ello es este vídeo recopilatorio de los mejores momentos de Pedro PiquerasEl Carnicero Catódico“. Esto es un panorama terrible, ¡apocalíptico!

Vía | Guerra Eterna

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Un trabajo para Pepe y para los demás


Acabo de encontrarme con esto:

“Hola, soy José Carlos y me he quedado sin trabajo. Yo he sido periodista algunos años pero debido a mi juventud me han ninguneado siempre. Al final, sin comerlo ni beberlo, mi jefe me ha dicho que me tiene que echar y aquí estoy, parado. Mi primo dice que el futuro ahora está en internet y tal y, aunque no creo mucho en eso, de perdidos al río”

Pepe ha abierto un canal en YouTube en el que irá narrando sus aventuras en busca de un trabajo y espero que os llegue al corazón y decidáis darle continuidad a esta historia. Cuantos más referenciemos este problema, más visibilidad conseguirá y podremos denunciar la precariedad de la profesión mientras echamos un cable al pobre Pepe, al que ya se le ve en el video con carita de desesperado.

Yo creo que realmente existe un problema actualmente y no sólo en el sector del periodismo. Yo creo que todos los que estamos buscando trabajo y estamos experimentando lo complicada que está la situación deberíamos de reincidir mucho más sobre este aspecto, ya que se habla mucho de la crisis y de los bancos y la bolsa, pero de los trabajadores y personas que quieren trabajar no se habla tanto.

No se olviden de Pepe, quiere y necesita trabajar. Tampoco se olviden del resto de cientos y miles de personas que están en una situación similar. Por cierto, yo no soy periodista, pero si sociólogo, si hay algún interesado, no duden en contactar conmigo.

El miércoles quizá nos dan por el culo


Ya se sabe que los políticos hace tiempo que no velan por los ciudadanos sino por otros intereses que no son los de la mayoría. Tampoco es una novedad que todo aquello que permita una acceso libre, o que aún sea gratuito, sea demonizado. Internet lleva mucho tiempo siendo una astilla en el ojo de empresarios y políticos. No es sólo su extrema ignorancia y desconocimiento de este medio, sino también el odio que sienten por la distribución libre de información. En un mundo capitalista nada debe ser libre, porque todo lo que es libre es un mercado y por lo tanto un negocio perdido, lo que evidentemente no se puede permitir.

Es por ello que el miércoles se vota en el Parlamento Europeo y se decide sobre el futuro de internet. Hoy las descargas vía P2P y otras modalidades son legales, ya que tenemos el derecho a la copia privada sin ánimo de lucro en España. Pero si el Parlamento Europeo así lo decide, nos impondrán sus leyes, y se acabará todo eso de las descargas ya que dejará de ser legal, y podrán obligar a los proveedores de internet a desconectarte si osas descargarte un capítulo de tu serie preferida que parece que no estrenará en este país en la vida.

Lo más lamentable, tal y como comenta el Teleoperador, es que en los medios nadie o prácticamente nadie se ha dignado a hacer mención de este hecho. Es lógico, tanto periódicos como cadenas de televisión también ven a internet como amenaza y por lo tanto aplaudirán que las medidas propuestas por el Parlamento Europeo sean aprobadas.

Hay tantos problemas que deberían ser atendidos y pasan los años y siguen siendo ignorados, y mientras el Parlamento Europeo pone todo su empeño en poner en marcha leyes nefastas para acotar el uso de internet. Encima esta gentuza se llena la boca diciendo que actúan por nuestro propio bien. Señores políticos de Europa, ¡váyanse a la mierda!

Asco y repulsión


Ante lo acontecido ayer creo que lo más importante con lo que me quedo, es con la razón de fondo de que estas cosas ocurran. Ya lo han expresado perfectamente, y por lo tanto voy a citar ya que no se me ocurre una mejor forma de decirlo:

La expresión procede de una señora indignada por la catástrofe de ayer en Barajas, porque ese avión nunca debió despegar. Pero la presión implacable de la mejora de resultados económicos de las compañías aéreas ha hecho que otros parámetros más importantes que la rentabilidad pasen a un segundo o tercer puesto en las prioridades. Los pilotos lo llevan denunciando desde hace mucho tiempo y en los mundillos de la aviación civil es tema de conversación frecuente. La compañía propietaria del cacharro que explotó es apodada Spanoir. Los voraces accionistas quieren beneficios a toda costa, cuantos más mejor, y eso obliga a exprimir al máximo a todos: máquinas y personas funcionando al máximo rendimiento con los mínimos costes.

Los ingenieros y técnicos que dieron el OK para el despegue tendrán algo que decir y se les exigirá que lo digan. Pero el diseño de la maquinaria empresarial no es cosa de ellos.

Suena muy antiguo decir “capitalistas de mierda”. Peor aún decir “sistema de mierda”. Hoy toca llorar por las víctimas, tanto los turistas que venían a disfrutar y descansar, como a los que volvían a sus casas o a ver a sus familiares en Gran Canaria. Sentido pésame a todas esas familias destrozadas por el dolor y la rabia. Mañana y los días que siguen habrá tiempo para preguntar por qué despegó ese avión, por qué se autorizó el despegue a esa carraca de mierda.

Pero también habría que resaltar la falta de tacto y la manera morbosa de explotar un suceso tan trágico como el de este avión que ha costado la vida a más de un centenar de personas. Siento asco y repulsión ante la combinación de capitalismo y morbo que a su vez se relaciona con el primero, ya que el morbo se emplea para generar audiencia, porque más audiencia se traduce también en mayores ingresos. Al final todo gira entorno a una misma cuestión, capitalismo, un sistema que sigue cobrándose vidas sin piedad alguna, y que convierte en espectáculo y entretenimiento cualquier suceso, no importando la gravedad del mismo. Todo por el dinero, siempre el maldito dinero.

Para la guerra también hay que estar guapo


Misiles

Que la mayoría de las personas que salen en un reportaje fotográfico, en alguna revista, han pasado por serios arreglos del Photoshop, no es una novedad. Que con el fin de dar más miedo, en una demostración de poder armamentístico, se use el Photoshop, eso ya es más nuevo. Al menos yo no lo había oído hasta ahora.

En Irán se ve que han pensado que, ahora que el Photoshop ya no les hará falta para retocar a sus modelos, podrían usarlo para retocar fotos bélicas, así como para dar más miedo y alardear de armamento. ¿Para qué filtrar una foto con tres misiles si cuatro acojonan más? Eso debieron pensar en Irán. Encima que en una foto que es para hacerte el chulito se te vea un grano, eso si que no. Por eso usaron el Photoshop, porque eso de que se vea una lanzadera de misiles que no funciona precisamente bien, pues no impacta tanto, podrían parecer que su armamento no está en buen estado.

Cada vez es más cierto aquello de: “De lo que ves créete la mitad.” Pero bueno, seguro que si te metes en el MySpace de Mahmud Ahmadineyad, te sorprende con una foto a lo pimp, con un retoque fotográfico para hacernos creer que tiene los abdominales marcados, dos AK-47 en las manos, y los dientes con fundas de oro. Entre los temas que suenan en su espacio está la discografía completa de Lil’ Jon. Además tendrá fotos de un sinfín de soldados, que en realidad son cinco que se repiten una y otra vez, tanques de guerra a montones que extrañamente todos se parecen mucho, y un montón de misiles disparados a diestro y siniestro. Mahmud Ahmadineyad es un gangster, tiene ‘Thug Life’ tatuado en el vientre, cruzando los abdominales.

La foto real de lo acontecido en la demostración de poderío armamentístico después del salto.

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La letra de la disputa


La letra de la disputa

Le Expo de Zaragoza trata el tema del agua, de ahí el logotipo del evento: una Z, por el nombre de la ciudad, formada por un trazo de agua. Esto le parece lógico hasta a los niños de primaria, pero no a los del ABC. Para éstos la Z tiene una clara connotación política dada su clara referencia a Zapatero.

Fuentes del PP consultadas por ABC expresaron su indignación por el hecho de que se les agüe la fiesta de esta manera. Es como si a Zapatero le colocaran una gaviota en la solapa. ¿Qué pensaría? Luego, claro está, el grado de susceptibilidad es libre en cada uno, pero a muchos no les ha hecho ninguna gracia que se utilice un logotipo con una fuerte y evidente connotación política -las elecciones generales siguen estando muy cerca, y los recuerdos están aún muy vivos- como «marca» de un acontecimiento festivo que tiene que estar por encima de los partidos y de los políticos de turno. Dudan, incluso, que haya sido una decisión inocente.

Lo peor de todo esto es que el parrafo citado no está extraído de un artículo de opinión, sino que es parte de una noticia publicada en el ABC este domingo. Muchas veces hay que preguntarse qué clase de gente se dedica al periodismo, más aún, qué clase de gente da el visto bueno para que una noticia así no sólo salga en el periódico, sino que además ocupe la primera página del mismo.

Losantos, condenado


Supongo que esto no supondrá que Federico Jiménez Losantos modere su irreverencia verbal, ni que deje de escupir su diarrea dialéctica a diestro y siniestro, pero está bien que le recuerden que la libertad de expresión no es sinónimo de un pretendido derecho al insulto.

Las expresiones  proferidas por Losantosson tan claramente insultantes o hirientes” que “no existe duda alguna de que  pretendían vejar la imagen y dignidad del querellante en forma innecesaria y gratuita y desacreditarle  públicamente en su condición de Alcalde de la Villa de Madrid y de miembro del Partido Popular“.

Decir que los muertos y heridos del 11-M le daban igual al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, le ha costado al locutor de la COPE Federico Jiménez Losantos una condena por injurias graves con publicidad, según la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid.

Losantos se enfrenta a una multa de 36.000 euros por verter barbaridades a través de las ondas. Yo diría que es poco, ya que el locutor es reincidente. Como bien expone Juan Varela en su blog:

La condena de Jiménez Losantos no es ningún atentado contra la libertad de expresión, como dicen sus agradecidos tertulianos, compañeros de diatribas mañaneras. Esta condena reafirma que la información debe ser veraz y que en la opinión cabe todo menos la injuria y la calumnia. Todo el mundo tiene derecho a la crítica, hasta la más desabrida y desaforada. Pero no hay un derecho para pisotear la vida y el nombre de los demás con acusaciones torticeras y falsas.