Las barbaridades de Federico


Federico Jiménez Losantos no se cansa de decir barbaridades, vean algunas perlas que suelta en una entrevista que le hacen en un programa de Miami. Entre sus propuestas de cara a la política exterior están las siguientes:

  1. Invadir Cuba
  2. Invadir Venezuela o, en su defecto, asesinar a Chávez
  3. Invadir Ecuador
  4. Colgar a Fidel Castro o, mejor aún, retransmitir en directo por televisión su agonía en un canal 24 horas
  5. Qué lástima que la ex mujer de Hugo Chávez no le castrase
  6. Qué lástima que no matasen a Chávez durante el golpe de estado
  7. Qué lástima que Zapatero no padezca una enfermedad terminal

Esto lo cuentas por ahí, a gente que no conozca la Cope, a Federico y la realidad política de este país, y lo primero que te pregutan es: “¿Y puede decir todo eso así, sin más, sin que le pase nada por ello?” Esa es sin duda una pregunta interesante, porque por un lado está la tan recurrida libertad de expresión, pero también todo tiene su límite, y creo que son muchos los que piensan que Federico sobrepasa el mismo con frecuencia.

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Losantos, condenado


Supongo que esto no supondrá que Federico Jiménez Losantos modere su irreverencia verbal, ni que deje de escupir su diarrea dialéctica a diestro y siniestro, pero está bien que le recuerden que la libertad de expresión no es sinónimo de un pretendido derecho al insulto.

Las expresiones  proferidas por Losantosson tan claramente insultantes o hirientes” que “no existe duda alguna de que  pretendían vejar la imagen y dignidad del querellante en forma innecesaria y gratuita y desacreditarle  públicamente en su condición de Alcalde de la Villa de Madrid y de miembro del Partido Popular“.

Decir que los muertos y heridos del 11-M le daban igual al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, le ha costado al locutor de la COPE Federico Jiménez Losantos una condena por injurias graves con publicidad, según la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid.

Losantos se enfrenta a una multa de 36.000 euros por verter barbaridades a través de las ondas. Yo diría que es poco, ya que el locutor es reincidente. Como bien expone Juan Varela en su blog:

La condena de Jiménez Losantos no es ningún atentado contra la libertad de expresión, como dicen sus agradecidos tertulianos, compañeros de diatribas mañaneras. Esta condena reafirma que la información debe ser veraz y que en la opinión cabe todo menos la injuria y la calumnia. Todo el mundo tiene derecho a la crítica, hasta la más desabrida y desaforada. Pero no hay un derecho para pisotear la vida y el nombre de los demás con acusaciones torticeras y falsas.