Me gustó mucho la película brasileña «Ciudad de Dios» y por eso cuando leí acerca de «Tropa de Élite» inmediatamente tuve unas ganas de tremendas de verla. En relación a la temática de la película, en este caso enfocada desde el punto de vista contrario al visto en «Ciudad de Dios«, me ha encantado un post que he leído en el blog de Escolar. Los seres humanos en muchas ocasiones somos incoherentes, nos equivocamos e incluso nos contradecimos con frecuencia. Nadie escapa a esta realidad. Pero confieso que desde siempre me han hecho mucha gracia estos grupúsculos de, como los llaman en el post, modernitos que van de izquierdistas. Me hacen gracia porque en cierta manera son caricaturas lamentables, inconscientes que pretenden la consciencia, copias baratas que vomitan conceptos sobre los que jamás han reflexionado.
A continuación les dejo el post, que también pueden ver en el blog de Nacho Escolar, ya que me parece una aportación realmente buena, además de considerarlo una cuestión que diversas personas deberían de plantearse seriamente.
Es imposible salir indiferente del cine tras haber visto la película brasileña Tropa de Élite sobre las actividades de un batallón policial homicida y fascista en un enjambre de favelas donde la policía convencional supura corrupción. Pero de los muchos dilemas morales que plantea la pregunta, y de las muchas denuncias que contiene, hay una que seguramente mucha gente joven de aquí, de España, no querrá oír.
“¡Vosotros financiáis esto!”, grita el capitán Nascimiento a un grupo de estudiantes de clase media-alta, con sus camisetas ‘fashion’, sus discusiones pseudopolíticas, sus ONG y sus porritos y rayitas de coca. Ésos que contemporizan con los traficantes y no se les cae de la boca el concepto de “conciencia social”. El brutal capitán Nascimiento se equivoca en muchas cosas, pero no esa apreciación: esa ‘chinita’ de costo, esa rayita o pastillita que cae en fiestas de modernitos que van de izquierdistas financia el sufrimiento de miles personas. Ese dinero engrasa la inmensa máquina de tráfico de mujeres, armas, niños… y no sólo en las favelas de Río.


