Vómitos de ignorancia


Que en general los colectivos religiosos son propensos a decir sandeces y hacer alarde de su ignorancia es un hecho bien conocido. Aún así, en ocasiones me sigue sorprendiendo que alguien se atreva a decir tales despropósitos sin sentir vergüenza, sin darse asco y sin golpearse después de decirlo por haber siquiera enunciado tal incongruencia.

Vean lo que, a día de hoy, recomienda la Archidiósesis de México:

Si quieres evitar una agresión sexual, no uses ropa provocativa.

Que todavía siga rondando esta idea por la mente de muchos hombres es lamentable. Supongo que les es más fácil echar la culpa a las mujeres que plantearse que el problema lo tienen ellos. Simplemente detestable.

El drama del transporte público de Tenerife


Ya el otro día hablábamos de la subida de precios del transporte público en Tenerife, subida abusiva, habría que añadir, que situaba a las guaguas y al tranvía en la lista de los más caros de España. Pero la cosa no queda ahí, porque con esta subida de precios se han lucido de verdad, han colocado al transporte público entre los más caros a nivel internacional, todo un mérito.

La diferencia del sueldo medio bruto de los tinerfeños (por encima de los 1.200 euros y ahora un mínimo de 1,30 euros por viaje) con el de daneses (4.186 euros, y 0,51 euros en transportes), holandeses (3.942 y 1,60), ingleses (3.848 y 0,90), alemanes (3.032 y 1,20), franceses (2.607 y 1,60), italianos (2.331 y 1 euro), neoyorquinos (2.500 y 1,34), japoneses (1.849 y 1,17)… Si a esto se le suma que bajan los tiempos para viajar y hacer transbordo, gratuito o con descuento, el usuario del transporte público roza el colmo… Coger el coche, una opción que barajan los encuestados y que supone el principio del fin de un espíritu que, por otro lado, pretende contagiar el Cabildo: «Yo ahorro, yo hago guaguing» se lee en las publicidades en el Intercambiador. Ayer no estaba el jugador de la NBA, Sergio Rodríguez botando su balón y asegurando como hace en el anuncio televisivo lo de: «Yo me muevo en guagua, ¿y tú?». La respuesta es preocupante: «A ver si consigo un coche».

Esa es la realidad del transporte público de Tenerife, lamentable, sobre todo en los tiempos que corren en los que el transporte público debería ser cada vez más atractivo y ser cada día más una alternativa real al coche, pero si este es el camino escogido queda clara que ese objetivo se aleja a velocidades vertiginosas.

America: sweet land of liberty


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El país de los libres, así lo llaman muchas veces los norteamericanos, orgullosos de su país. Sin embargo 2,3 millones de norteamericanos están en la cárcel, uno de cada 100 adultos, todo un récord mundial. China con una mayor población «sólo» llega a los 1,5 millones de encarcelados. La cuota de reclusos disminuyó, en los años 1990, las estadísticas de paro de los Estados Unidos en más de dos puntos porcentuales. Desde 1989 la población negra está claramente sobrerepresentanda en las cárceles de todo el país, sobre todo cuando a nivel demográfico tan sólo representan un 13 por ciento de la población total de Estados Unidos. Uno de cada nueve ciudadanos negros en edades comprendidas de los 20 a los 34 años está en prisión. Ya que en Estados Unidos los condenados no tienen derecho al voto, un 13 por ciento de todos los varones negros no pueden votar. Así es el país de los libres.

Si luego tenemos en cuenta la diferencia entre las condenas impuestas, por delitos de la misma gravedad, a ciudadanos blancos y a ciudadanos negros, no es tan descabellado pensar que todo esto es una especie de plan perpetrado desde el más profundo desprecio por un grupo poblacional marcado por su color de piel. No es tan extraño compartir el argumento, de muchos ciudadanos norteamericanos, de que por las entrañas de su país el racismo sigue fluyendo con fuerza.

El transporte público más caro de España está en Tenerife


Admito que el título a lo mejor no es del todo certero, pero todo apunta a que como mínimo Tenerife es uno de los lugares de España en el que más pagamos por ir en guagua o tranvía, en la zona metropolitana. Este descubrimiento se debe a la reciente subida de precios en ambos servicios, que una vez más suben, porque es lo único que hacen desde hace años, subir y subir otro poco, y luego otro poco más.

Tenemos que tener en cuenta varias cuestiones. Una realidad de Canarias en general, y por tanto también de Tenerife, es que somos una de las regiones con peores sueldos del territorio Español. Esto, así por sí solo ya es bastante grave, pero si luego pensamos que España es uno de los países europeos con peores sueldos con respecto a sus vecinos, no sería erróneo afirmar que Canarias es una de las zonas con peores sueldos de toda Europa. Bien, este es el primer punto a tener en cuenta, muy importante, porque se supone que los servicios y los precios deberían de ir en relación a los salarios, pero en estas islas eso se convirtió en utopía hace ya un montón de años.

Lo segundo que habría que resaltar es que, a diferencia del resto de España, en las Islas Canarias, aún tenemos el combustible a un precio ligeramente inferior, eso por lógica, al menos basándome en mi lógica (que por lo que se ve es trasnochada y no se corresponde para nada con la realidad), debería verse reflejado en el precio que se paga en el transporte público, como mínimo en el servicio de guaguas.

Explicado esto, cabría esperar que en el área metropolitana de Tenerife el transporte público tuviera un precio relativamente bajo, pero una vez más eso son las ideas que nos han metido en la cabeza los comunistas. La gente del Foro contra la Incineración hicieron una comparación con otras ciudades españolas, y la forma de robarnos que tienen en Tenerife es realmente alarmante. Mientras en Tenerife pagamos 0,95 euros, en Zaragoza pagan sobre 0,50, en Valencia 0,56, en Sevilla 0,60 y en Bilbao, con un tranvía como el de aquí, 0,55 euros.

Por cierto, en Gran Canaria no pasa lo mismo, los políticos de allí parece que al menos saben sumar mínimamente, ya que allí tienen un sistema homologable con el resto de España y pagan, por lo mismo que nosotros pagamos 0,85 (que ahora serán 0,95), 0,58 euros (más de un 30% menos). Tenerife es la cueva de los cuarenta ladrones.

Racismo y la forma de tratar el tema


El racismo es, desgraciadamente, un fenómeno aún muy frecuente, es una realidad, incluso en ocasiones es un realidad soterrada, de la que las personas no se dan cuenta, en ocasiones se puede tener un prejuicio racista sin ser siquiera consciente de ello, incluso sin que el resto de las personas se den cuenta porque no se suelan dar las circunstancias para que salga a la luz.

Hace no mucho, una universidad hizo el experimento y creó una especie de juego en el que se mostraban personas, blancas y negras, armadas y sin armas, y se medía el tiempo de reacción ante cada persona a la hora de dispararles o de dejarles con vida en caso de no estar armados. Se llegó a comprobar que la gente dudaba un poco más a la hora de no disparar a un hombre negro no armado que a uno blanco, y de la misma manera disparaban más rápidamente a un hombre negro armado que a una blanco. Seguramente, un gran número de personas que hizo este test quedó impactada por sus reacciones, cuando se consideran incluso enemigos del racismo. Esto sería un claro ejemplo de ese racismo soterrado que en un momento dado puede emerger y salir a la luz.

Precisamente, para aquellos casos en los que ese racismo sale a flote, y tenemos oportunidad de hablar con la persona que ha exhibido su racismo, en un momento determinado, es conveniente recordar lo que se expone en el vídeo que hay sobre estas líneas. Es importante resaltar este acto de racismo y no discutir sobre si la persona es o no racista.

Vía | Eduardo Arcos

Bombas sobre Georgia


La barbarie rusa

Realmente el mundo, y como parte de este, principalmente la política y la economía, que mueven los hilos de los títeres protagonistas de la función, me da asco. No el planeta, sino el mundo que hemos creado en él, y lo que hacemos en él cada día.

Me da asco meterme en la red y leer que Rusia bombardea Georgía, ver imágenes como la que encabeza este post, siquiera tener que imaginar el dolor y el sufrimiento de las personas que de repente se vieron como la mujer de la foto, porque alguien por alguna razón ajena a la vida de estas personas decidió que había que atacar y tirar bombas sobre sus casas.

Tantos avances tecnológicos, tanto desarrollo, tanta habladuría, y todo para que al final sigamos siendo unas bestias. La moral, la ética, eso no evoluciona, llevan estancadas por los siglos de los siglos, y en vez de progresar hacia un mundo más justo, más ecuánime, más pacífico, parece que seguimos sin aprender nada, seguimos resolviendo los problemas tirando bombas, aniquilando a gente inocente, usando algo tan grotesco y lamentable como la violencia, y sobre todo la violencia contra aquellos que no tienen forma de defenderse, eso si que es lamentable.

Y lo peor de todo es que una vez más todo apunta a que la razón de todo sea el control de las materias primas, y en última instancia el dinero, siempre el maldito dinero. Yo creo que, en la actualidad, sería correcto afirmar que el dinero es el principal culpable de los asesinatos en masa que provocan las guerras, y también lo que no son guerras.

¡NO A LA GUERRA!

La obsolescencia del copyright


Creo que esta es una forma muy buena de dejar en evidencia la obsolescencia del copyright en la actualidad.

El copyright ha perdido su razón de ser: la de promover el aprendizaje y la creación de nuevos trabajos. En lugar de eso, sus principales funciones hoy son preservar modelos de negocio fallidos, suprimir nuevos modelos y tecnologías, y obtener, siempre que sea posible, beneficios desproporcionados e injustificados de actividades que no solo no causan daño alguno, sino que son incluso beneficiosas para los propietarios del copyright. Como en Humpty Dumpty, las leyes de copyright ya no tienen arreglo posible.

William Patry, Senior Copyright Counsel en Google, al cerrar su blog.

Me parece que no hace falta añadir nada más ya que con unas pocas palabras queda todo muy bien explicado.

Vía | Enrique Dans

Al final las descargas no hacen tanto daño


Casi a diario nos bombardean con lo inconscientes y malvados que somos por descargarnos música y películas de internet. Nos llaman sin razón, porque las descargas son legales, piratas, delincuentes y nos criminalizan constantemente. Lo curioso es que discográficas y productoras cinematográficas, después de tanto lloriquear por las esquinas y llamarnos del todo, al final, las descargas, no solo no les perjudican tanto, sino que además en muchos casos les benefician. Si es que son unos cabrones, está claro.