Home, nuestro hogar y el peligro que supone la crisis para éste


Yo siempre he pensado que las personas que crean algo lo hacen en gran medida para mostrarlo al mundo. Es cierto que hay ciertas cosas que conservamos para nosotros, pero en general, cuando creas algo deseas compartirlo con el mundo. A veces incluso creamos cosas para emitir un mensaje, con lo cual el deseo de difundirlo se acrecienta. Hoy día, internet nos brinda una forma excelente de hacer precisamente eso: compartir.

Yann Arthus-Bertrand ha hecho precisamente esto, crear un documental que pretende ser una oda a la belleza del planeta y a su delicada armonía. Pero además con “Home” ha querido difundir un mensaje, ha querido revelar algunas de sus inquietudes, que por cierto nos afectan a todos y por ello deberían ser inquietudes compartidas por todos. Por esta razón ha decidido que lo importante es que el documental se difunda, y ha escogido hacerlo por muchas vías, y una de ellas ha sido poner la película a disposición de todo el que quiera recorrer este fascinante pequeño punto azul, en internet.

Home” recorre los paisajes de 54 países capturados desde el aire, para contemplar el planeta y entenderlo. Gracias a esta película podremos ver los tesoros de la Tierra que estamos destruyendo y todas las maravillas que todavía podemos conservar.

En los 200.000 años que llevamos los hombres sobre la Tierra hemos roto el equilibrio que durante casi cuatro mil millones de años de evolución se había establecido en el planeta. El precio que debemos pagar es alto, pero es demasiado tarde para ser pesimistas: la humanidad dispone apenas de diez años para invertir la tendencia, darse cuenta del grado de espolio de la riqueza de la Tierra y cambiar su modelo de consumo.

Sigue leyendo

El Día de la Tierra y lo que hacemos con ella


Móviles

Ayer fue el Día de la Tierra, un día prácticamente hipócrita si pensamos que durante años hemos ignorado todos los síntomas que presentaba nuestro planeta, ese pequeño punto azul, insignificante en el espacio infinito pero de relevancia absoluta para nosotros, ya que sin él tampoco estaríamos nosotros. Por una parte me alegra que al menos haya un día en el que tratemos de recordar que la Tierra está ahí, que necesita ser cuidada y que es tarea de todos hacerlo. Pero por otra parte me molesta que con crear un Día de la Tierra está todo solucionado, que por reciclar dos botellas de vidrio limpiemos nuestra conciencia y pensemos que nos podemos olvidar de todo hasta el año que viene.

Muchas veces lo pienso y llego a la conclusión de que los seres humanos somos un organismo despreciable, porque no respetamos nada. Somos demasiado arrogantes para aceptar que estamos destruyendo aquello que nos da la vida. Nos quejamos de lo terribles que son algunas enfermedades cuando nosotros no somos más que otra enfermedad. Somos un cáncer con cáncer. Lo peor es que en muchas ocasiones ese cáncer se debe a nuestras creaciones, a nuestras acciones, así somos nosotros mismos quienes nos condenamos a muerte, y aún teniendo la evidencia tan cerca, seguimos sin hacer caso, seguimos cometiendo los mismos errores día tras día. Hemos despertado a la bestia.

Es una pena ver como pisamos la tierra con arrogancia, creyéndonos dueños y poseedores, cuando no somos más que una insignificante masa animada que ha tenido la suerte, para desgracia de la tierra, de desarrollarse en un planeta que ha permitido nuestra forma de vida.

Mi deseo sería ver que por fin aprendemos, que cambiemos el carbón por el viento, el petróleo por el Sol, el gas por el hidrógeno. Me gustaría vivir en un mundo con menos envases, con envases reutilizables, reciclables, biodegradables. En un mundo sin basura, porque nada sea para tirar, porque todo se pueda reutilizar. Quizá un día sea así, espero que las intenciones no lleguen demasiado tarde para poder lograrlo.

Mientras tanto, tendremos que seguir viendo imágenes tan impresionantes a la vez que alarmantes como las que comparte con el mundo el fotógrafo Chris Jordan.

Cargadores