Un castigo ejemplar


Acabo de leer que en Bilbao cinco menores limpiarán el metro como castigo por los destrozos provocados en una estación. Este son el tipo de castigo que a mi me gustaría que se implementaran con más frecuencia, siempre que alguien tenga un comportamiento incívico con instalaciones públicas deberían de imponerse sanciones de este tipo, correspondientes con la acción llevada a cabo por el vándalo. Si rompe que arregle, si ensucia que limpie.

Creo que esto sumado al pago de una multa para cubrir los costes del material requerido para el arreglo servirían para que la gente tomara mayor conciencia, fomentaría el comportamiento cívico y creo que evitaría en mayor medida la reincidencia.

En la actualidad lo habitual es que la sentencia sea una multa. El problema es que las multas no tienen una mayor repercusión en la toma de conciencia, muchas personas ni siquiera las pagan, otras las pagan y no tienen duda en reincidir, quizá lo único que harán es tener más cuidado la próxima vez para evitar ser vistos, pero esto no elimina la acción vandálica o incívica. Mientras que si el que destroza, ensucia o comete cualquier acto que atenta contra las instalaciones públicas es castigado con la obligación del arreglo o limpieza, el sujeto tiene un contacto con una labor hasta entonces, seguramente, ignorada por él. De esta forma el vándalo se mete en la piel del que, de no haber sido “pillado” en su fechoría, tendría que haber puesto orden al destrozo.

Además sería importante fomentar la toma de conciencia de la población de que las instalaciones públicas son eso, públicas, por tanto de todos, y si rompes algo que es de todos, todos somos los perjudicados, y además todos tendremos que pagar por ello. Pero dado que esta idea es algo más complicada, por lo abstracta que puede parecer a muchos, es más rápido fomentar la conciencia de que tú destrozo requiere un esfuerzo considerable tanto para su arreglo que va unido a un coste económico considerable, y hacer ver ambos al infractor, de forma que tenga una mayor visión de las consecuencias de su acción, consecuencias que él seguramente nunca se planteó de forma extensa.

Ojalá este tipo de medidas se impusieran en mayor medida, creo que podrían ser muy positivas para incentivar la toma de conciencia y el comportamiento cívico en la población.

[tags]Castigo, vandalismo, instalaciones públicas, civismo, conciencia[/tags]

Educado en el racismo


Este vídeo es una muestra de los terribles efectos que tiene el racismo y de la fuerza que éste tiene en la educación y en la creación de estereotipos en la actualidad. Se trata de una recreación de un famoso experimento llevado acabo en los años 40 por el psicólogo Dr. Kenneth Clark. Lo triste es que 60 años después seguimos estancados, nada ha cambiado, el racismo sigue siendo una tendencia de suma actualidad, y la educación en sus valores y estereotipos lleva a que incluso niños y niñas negros sientan rechazo a su color de piel así como a manifiestar desconfianza hacia las personas con quienes comparten una tez similar. Quizá lo que ha cambiado en estos años es que el racismo consciente, el más visible, está siendo muy criticado y cuenta ya con un rechazo significativo por parte de la mayoría de la población, pero el racismo inconsciente, el que de alguna forma se ha situado en la psique de las personas, ese sigue estando muy vigente, y sus consecuencias probablemente sean más duras y más difíciles de erradicar.

Es muy triste que se imponga un canon de belleza, en cierto sentido inalcanzable a los negros, sobre todo a las mujeres. Incluso entre los propios negros, sobre todo en los EE.UU., lo que se considera bello es tener la piel más clara, por tanto todos aquellos que tengan un tono más oscuro quedan fuera de ese canon de belleza. Para muchas mujeres se convierte en una carga el tener una constitución que generalmente destaca por unas caderas más anchas y un culo más respingón, así como no está bien visto por muchos llevar el pelo natural, siendo así algo muy común en las mujeres negras llevar pelo postizo o incluso pelucas.

Realmente aún queda mucho trabajo para lograr eliminar estos estereotipos, comprender que la belleza no es una sóla, que hay muchos tipos de belleza y que el color de piel, el pelo y la constitución son algo que la naturaleza nos proporciona, a unos de una forma y color y a otros de otra, y no por ello debemos sentir rechazo, desprecio, desconfianza o cualquier otro tipo de sentimiento negativo.

La lucha por una educación no basada en el racismo y en la discriminación de ciertos rasgos debe ser una prioridad y debe ser una lucha de todos y para todos.

[tags]Racismo, educación, estereotipos, sociología[/tags]

Buena propuesta para el fomento cultural


Que la gente lee poco es un hecho verificable en prácticamente todos los países de la Unión Europea, y al menos en Catalunya, justamente por esos bajos índices de lectura, el departamento de Cultura destinará 24 millones de euros en los próximos tres años para impulsar este hábito.

Las formas para llevar a cabo esta propuesta son principalmente dos, la primera es regalar suscripciones a publicaciones o diarios durante tres o cuatro meses; y la segunda regalar libros en superficies comerciales si la compra supera una determinada cantidad de dinero aún por determinar.

También se quiere impulsar con esta medida que se lea más en catalán ya que al parecer el 79% de los catalanes tiene el español como lengua de lectura habitual mientras el 20% prefiere el catalán.

A mi personalmente me parece una idea buenísima que podría implementarse en el resto de España. Como decía el otro día Eduard Punset en su entrevista en Buenafuente, lo interesante no es que el conocimiento se mantenga en una convención onanista de unos pocos, sino que el conocimiento trascienda a la población porque cuanto mayor sea el nivel cultural de la gente de la calle, más y mejor podremos hacer las cosas.

Vía | menéame

[tags]Catalunya, lectura, conocimiento[/tags]

Los españoles a favor de Ciudadanía


Educación para la Ciudadanía

El PP y los pesados de los obispos que no hacen sino atacar la asignatura de Educación para la Ciudadanía son una minoría exaltada que desgraciadamente recibe mucha atención mediática. Esto lo confirma una encuesta realizada para Público, que deja claro que en este país el 52,7% de los ciudadanos son partidarios de su obligatoriedad y rechazan la ofensiva en contra emprendida por algunos obispos y el primer partido de la oposición (55,4%). Los simpatizantes del PP no muestran la beligerancia de la oposición. Sólo uno de cada tres votantes conservadores, el 34%, se muestra en contra, el resto opta por la indiferencia, admite que no tiene opinión o, simplemente, no contesta. El rechazo no ha calado todavía entre el electorado del PP.

Vía | Público

[tags]Educación para la ciudadanía, obispos, PP, exaltados[/tags]

Ignorar a los obispos


Estoy cansado de abrir periódicos, páginas web, ver las noticias o escuchar la radio y que constantemente se publique o se haga mención de las barbaridades que dicen obispos de todos los puntos geográficos del país y del mundo. España, pese a quien le pese es un Estado aconfesional en principio. Digo en principio porque hay muchos ejemplos que evidencian que esa aconfesionalidad está lejos de cumplirse.

Dicho esto pienso que va siendo hora de que de una vez por todas se ignoren las sandeces que dicen los obispos y demás líderes espirituales cuyos discursos no están guiados por la razón sino por la fe ciega, lo que les imposibilita en el ejercicio de la reflexión. Considero que no debería de tomarse en cuenta lo que dice un obispo, porque al ser un Estado aconfesional, al menos sobre el papel, la fe religiosa no debería de inmiscuirse en la vida política del país. Un obispo puede hablar a sus fieles, pero no puede pretender imponer su ideología rancia a la totalidad de la sociedad, y no sólo porque tenemos libertad de pertenecer o no a cualquier grupo sectario sino porque se trata, como ya he dicho una y otra vez en esta breve exposición, de un Estado aconfesional y en él no hay cabida o al menos no debería haberla para fanatismos religiosos de ningún tipo.

Me muestro tan indignado porque es cansino tener que ser testigo de la permisividad con que se tratan las continuas salidas de tono de miembros pertenecientes a la secta de la Iglesia Católica. El caso de la polémica asignatura de Educación para la Ciudadanía es un ejemplo, ¿cómo puede ser que obispos y líderes espirituales similares animen a la gente a boicotear una asignatura? Eso en un Estado aconfesional no puede ser. Es como lo que ocurre en Estados Unidos, que hay colectivos religiosos que imponen que en las escuelas no se enseñe la Teoría del a Evolución. Un ente religioso con sus representantes, al menos en un Estado aconfesional, no puede pretender imponer su nefasto ideario. Imaginen que ahora los chalados católicos dijesen que van a boicotear las matemáticas por otra razón absurda como lo es todo su pensamiento… ¿Se debería permitir? No. Y lo mismo vale para Educación para la Ciudadanía, es una asignatura que servirá para dar cierto conocimiento social a los jóvenes que en un futuro serán quienes mediante sus votos decidirán quien gobierna en el país, ¿qué menos que estén informados? Pero es precisamente en este punto donde la Iglesia Católica discrepa, y es que a los ideólogos de esta secta nunca les ha gustado tener a súbditos informados por una sencilla razón, la gente con más conocimiento y capacidad para la reflexión crítica es más dificilmente controlable y manipulable.

Para ir concluyendo quisiera reiterar que considero indiscutible y fundamental que se ignore a los obispos, porque éstos en un Estado aconfesional no tienen nada que decir y que no se consienta todo lo que hacen, porque estoy seguro que si un dirigente musulmán plantease alguna cosa mucho menos preocupante que las que exponen a diario los sectarios católicos se montaría un revuelo impresionante. Y lo que no puede ser es que a unos no se les permita nada y a otros todo, y basándonos en que el Estado es aconfesional, las ideas religiosas en casa de cada uno, pero no en la política.

[tags]Religión, Educación para la Ciudadanía, católicos, obispos, sectarios, anormales[/tags]

Buenafuente el satánico


Los predicadores son la figura más lamentable y máximo exponente de la mentira, la manipulación, la demagogia, la hipocresía y a fin de cuentas de la ignorancia que están empeñados en sembrar y en repartir deliberadamente entre el público en ciertos lugares de la geografía incluso numeroso.

Una panda de exaltados que animan a quienes les escuchan a adoptar dicha exaltación de pura ignorancia y verterla sobre la sociedad, cual vómito corrosivo de jugos gástricos altamente ácidos y que son escupidos con el fin de descomponer la paz, la tranquilidad y la libertad de elección.

Lo último que hay que oír, es a este predicador sudamericano, que clama consternado que en Europa nos hemos vendido al mismo demonio, que Europa es una gran secta satánica. Lo que más gracia me hace de su exposición es cuando argumenta que en Alemania tuve que ver durante tres horas un programa pornográfico. Me hace gracia porque parece que nadie se da cuenta que según sus ideas, el mismo es un pecador y un pervertido adulador de Satán, porque se pasó tres horas viendo porno, además no del típico, sino de gordos y travestis. ¿Es que no sabía como se apaga la tele, no existe botón de apagado, ni la posibilidad de cambiar de canal en su pueblo? El venerado predicador se pasó tres horas jugando con su joystick, y luego viene a dar lecciones de moral a cuatro engañados exaltados como él.

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La suspicacia del rechazo a la Educación a la ciudadanía


El control de la educación otorga mucho poder al encargado de hacerlo. Eso es algo bien sabido por las diversas religiones, así como por conservadores. A lo largo de la historia las religiones se han ocupado bastante bien de impedir el libre acceso al conocimiento, fomentando la ignorancia y manteniendo el estatus elitista que tiene el conocedor frente al que desconoce.

En nuestro caso, el europeo, podríamos citar un hecho prácticamente fundamental que daría un vuelco importante a la historia y que sin duda fue un acto revolucionario: la publicación de la Biblia traducida al alemán. Podemos afirmar por tanto que Martín Lutero fue un revolucionario. A pesar de ello, y aunque a lo largo de los años los ciudadanos hemos ido conquistando más y más aspectos del conocimiento, seguimos sufriendo las consecuencias de una educación y un acceso al conocimiento capado e incluso devaluado. Es cierto que hay un creciente número de personas que acceden a la universidad y que optan por una enseñanza superior, pero ésta a su vez parece que se devalúa hasta llegar al punto que tanto la escuela como las universidades se han convertido en meras fábricas de adoctrinamiento, en sistemas de reproducción social, en instituciones que emplean el copiar pegar de información, pero que en ningún momento fomentan un espíritu crítico, una libertad de aplicación del conocimiento, el derecho a la reflexión. Podríamos decir que en cuanto al conocimiento se ha hecho lo que la Iglesia Católica con la Biblia, la podemos leer, pero las interpretaciones que hemos de darle vienen escritas al final de la página, la interpretación propia, personal y quizá crítica no tiene cabida en nuestra sociedad.

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