En Catalunya siempre se quejan de que ellos son de los que más aportan a la financiación del Estado con sus impuestos, de hecho se habla de un 10% de los impuestos recaudados. Y la crítica que hacen es que en Alemania, por ejemplo, los Länder que más aportan sólo destinan un máximo del 2% de sus recaudaciones a la financiación del Estado. La diferencia es claramente significativa, y no es que Alemania sea un país cualquiera, sino que en el ámbito Europeo es un referente.
Hoy, en Canarias Bruta leo el siguiente extracto de un artículo de opinión de José Antonio Alemán publicado en CanariasAhora:
Canarias es una de las diez comunidades más ricas, según su PIB per cápita. Sin embargo, también es la que menos aporta a la financiación del Estado con sus impuestos, sólo por detrás de Navarra, y la que más fondos por habitante recibe de ese mismo Estado. Por cada siete euros que da un canario en sus impuestos, el Estado le devuelve diez. Cada isleño aporta al año vía impuestos 3.765 euros y recibe 5.309; sin anotar los céntimos que cuentan lo suyo en pesetas. Esta diferencia entre ingresos y gastos presupuestarios en el periodo 1991 y 2005 arrojó un saldo favorable a las islas de 1.544 euros per cápita. […]
Si a esto añado otra información, que también tomo prestada, sobre los cuartos llegados de Bruselas a través de las compensaciones RUP por sobrecostes y la elevada tasa de cofinanciación de proyectos, queda en mayor evidencia el victimismo paulinés adornado con engrifamientos rompetechos y afectadas indignaciones propias del bananerismo en su versión más flambeada.
Ante este panorama entiendo perfectamente la indignación de los catalanes. No es justo que a los lloricas del gobierno de Canarias les metan el dinero en todos los bolsillos, financiando a una república bananera auténtica, que es lo que son estas islas, al menos por ahora, a costa de otras comunidades que son mucho más eficientes y que saben hacer las cosas mucho mejor.



