Después de dormir unas horas me gustaría apuntar un par de detalles. Después de cuatro años de crispación y constantes ataques a las instituciones, el PP no ha sido castigado de la forma en la que se lo hubiera merecido, lo que significa que tienen detrás a un gran número de votantes que están de acuerdo con su nefasta forma de hacer política. Y lo mismo sucede un poco en Canarias con CC, que aunque en la provincia de Gran Canaria no se come una rosca, en la de Tenerife sigue gozando de mayor salud de la que debería después de todo lo que han hecho. En ocasiones me pregunto con qué clase de personas convivo.
En general, ha habido muy poca autocrítica, algo que no suele gustar a los partidos. Incluso en IU se han centrado más en el bipartidismo que en sus posibles errores, aunque hay que decir que IU que Llamazares es de los únicos que ha asumido la derrota, y dimite asumiendo que IU necesita un cambio, creo que esto le honra. Yo creo que ignorar y no aceptar las equivocaciones propias es un grave error para todos, porque igual que un alcohólico debe reconocer primero que tiene un problema para así intentar solucionarlo, si no se aceptan los propios traspiés, no se puede modificar un comportamiento errado y por ende no se aprende y tampoco se evoluciona.
En cuanto al «nacionalismo de izquierdas», que como bien dice Teresa, muchos conciben como un oxímoron, entre los que me incluyo, ha perdido votos que parecen haber ido a parar claramente al PSOE, ya que muchos han pensado que cualquier cosa antes que un gobierno de un PP casposo en exceso. A su vez el nacionalismo de derechas se ha mantenido.





