Estimado homo sapiens sapiens, para los no leídos, estimado ser humano, este domingo 9 de marzo son las elecciones en esta área geográfica del mundo que hoy día se conoce como España, que deriva de Hispania, nombre latino con el que los romanos designaban geográficamente al conjunto de la península Ibérica. No todos los homínidos podemos votar, unos porque aún perteneciendo a la misma familia son de otra subespecie, tal es el caso de chimpancés, orangutanes, etc., y otros que aún siendo homo sapiens sapiens, no poseemos un título acreditativo, lo que nos impide ser ciudadanos de pleno derecho. Bien podríamos discutir por qué, siendo todos de la misma familia, no tenemos el mismo derecho a decidir sobre nuestro futuro, pero no es la intención de esta carta.
Soy consciente de que el homo sapiens sapiens moderno es un ser vago por naturaleza, emplea gran parte de sus esfuerzos vitales en buscar maneras de alcanzar los mismos o incluso mejores fines con un esfuerzo cada vez menor. En la actualidad una de las actividades preferidas de este homínido es tumbarse, en un asiento cómodo para dos o más personas, que tiene respaldo y brazos, llamado sofá, coger entre una de sus garras un instrumento llamado mando a distancia, el cual puede sujetar bien gracias a su dedo pulgar opositor y controlar con éste, sin mayor movimiento que el del dedo índice para pulsar los diversos botones, el televisor, ese instrumento que emite imágenes y sonidos, en muchas ocasiones simple ruido, que absorbe la mente de los homínidos que se posicionan delante de éste, convirtiéndose así en seres irracionales únicamente preocupados por sus instintos más básicos.






