No te dejes engañar por el voto útil


En este vídeo se explica muy bien el funcionamiento de la Ley d’Hont, y se demuestra que el voto útil que suele pedir el PSOE no es tal. Esto significa que pueden seguir votando a IU sin tener la sensación de estar tirando su voto a la “basura“.

Además, si todos hiciesen eso, y teniendo en cuenta que, tal y como dice Gaspar Llamazares, la propia Ley Electoral castiga de manera injustificada a Izquierda Unida siendo la tercera fuerza política con 1,3 millones de votos, el partido nunca dará pie con bola.

Llamazares expone que “no podemos contemplar como un sistema electoral justo aquel que permite que un escaño le cueste a PP, PSOE o a los grupos nacionalistas poco más de 65.000 votos y que Izquierda Unida necesite 240.000 sufragios para lograr un diputado. Se quiebra la máxima democrática de ‘una persona, un voto’ de forma vergonzosa“. Esto significa que los votantes o simpatizantes de Izquierda Unida deben hacer un esfuerzo para hacer que el partido alcance mayor representación.

La mayoría absoluta puede traer problemas y acarrear consecuencias negativas para los ciudadanos, por lo que sería mucho más interesante que por ejemplo el PSOE tuviera que pactar con IU, de esta forma hay una mayor división del poder y además, podríamos estar seguros de que muchos temas que hace ya tiempo deberían haber sido tratados reciban la atención correspondiente.

Vía | menéame

[tags]PSOE, IU, Llamazares, elecciones, democracia, voto[/tags]

El derecho a decidir


Obispos

Desde que tengo memoria y conocimiento acerca de cuestiones como el aborto me ha sorprendido que una institución dominada por hombres, que además no pueden mantener relaciones sexuales, por lo tanto tampoco pueden dejar embarazada a ninguna mujer, de forma que tampoco deben saber prácticamente nada de las mujeres, ni de la maternidad y tampoco de lo que representa y supone tener un hijo, estén constantemente dando órdenes acerca de lo que las mujeres deben y no deben hacer con su sexualidad y con la decisión de tener hijos.

Para mi esto es como si yo que aparte de unos conocimientos muy básicos de química pretendiese decirle al colectivo de químicos cómo deben hacer su trabajo. La Iglesia no debería de meterse en temas de los que no tiene ni idea. Pero no sólo la Iglesia, en general considero que los hombres no somos quienes debemos y podemos decidir acerca de una cuestión como es el tener o no un hijo. Es la mujer la que pasa por todo el proceso de quedarse embarazada, el periodo de gestación y finalmente dar a luz, y por si eso no fuera suficiente, es la que en caso de que el hombre se esfume, algo no infrecuente, tiene que hacerse cargo de su descendencia, por lo tanto dejemos a la cuestión del aborto en manos de las mujeres, dejemos que puedan decidir.

Yo considero que en un país democrático el aborto debería de ser legal para que las mujeres puedan decidir libremente sobre la cuestión de tener un hijo, que no es moco de pavo.

[tags]Iglesia, aborto, mujeres, democracia, libertad[/tags]

No soy el único que lo piensa


Los políticos y los problemas de la gente

Hace más de un mes que hablaba del imperativo de la reducción de sueldos de los políticos, además de algunas otras medidas que consideraba indispensables para que los políticos estén más cerca del pueblo al que gobiernan y así se empiecen a ocupar de los problemas que realmente importan a las personas de a pie.

Pues bien, al parecer no soy el único que piensa de esta forma, no en cuanto a las medidas, sino en cuanto a que los políticos no se van a ocupar de los problemas de la gente normal hasta que no tengan ellos esos mismos problemas.

[tags]Políticos, sueldos, clase política, sociedad, política, democracia[/tags]

Hugo Chávez pasa al lado oscuro


Hasta ahora había defendido en muchas ocasiones a Hugo Chávez. Pensaba que estaba haciendo bien diversas cosas y mejorando la situación de la clase más desfavorecida de Venezuela. Pero el otro día viendo las noticias tuve claro que no se puede defender a este hombre, se ha pasado al lado oscuro, si es que alguna vez no lo estuvo.

Cuando George W. Bush, “Mister Danger” según Chávez, al hablar acerca de la guerra contra el terrorismo dijo que quien no estuviera con él estaba en su contra me pareció una barbaridad. Eso tampoco es nada novedoso, todo lo que dice Bush son barbaridades, pero es que igual que me pareció mal en Bush me lo parece en Chávez y de la boca de este último salieron estas mismas palabras el otro día. De esta forma, el presidente venezolano que tanto critica a Bush, tiene más en común con éste de lo que quizá le gustaría admitir.

Pero no sólo eso, también la reforma de la constitución que pretende llevar a cabo el presidente venezolano me parece nefasta. En democracia está demostrado que el que una persona se mantenga demasiado tiempo en el poder no es positivo. Y además una persona no puede pretender cambiar él solito todos los problemas que tiene Venezuela. Pienso que Chávez también debería de dejar que otros participasen en esa supuesta “revolución del siglo XXI” de la que tanto habla, debería de dejar que sea su partido en todo caso el que marque las directrices y no que todo se centre en él y tampoco que pretenda mantenerse en el poder de por vida que es lo que está buscando.

Si Chávez confiara realmente en su modelo y en su pueblo, no importaría que el no pudiese ser reelegido, porque confiaría en que su partido fuese reelegido en las próximas elecciones y que éste seguiría el camino del cambio iniciado por él. Pero parece que esto no es así, parece que el presidente venezolano ni se fía de su gente y tampoco de su partido, lo que no es muy positivo.

Hay muchos que califican a Chávez de dictador, yo nunca lo he hecho y no lo haré mientras sea un presidente elegido democráticamente, pero no puedo negar que está llevando a cabo algunas propuestas, medidas y acciones que se alejan del espíritu democrático, aún así ello no significa que sea un dictador. La tendencia democrática es la división de poderes, la descentralización y Chávez está haciendo todo lo contrario, está tirando hacia la centralización, a la concentración de poderes y por tanto alejándose del ideal democrático. Yo ese tipo de medidas no las apoyo y tampoco las ideas radicales de quien no está conmigo está contra mi.

Y si a todo esto le sumamos que recientemente Chávez anunció que Venezuela va a “desarrollar energía nuclear, algo que para mi es lo peor que se puede hacer, pues la simpatía hacia Chávez disminuye aún más. Soy un firme opositor a la energía nuclear y por tanto es evidente que no puedo ver con buenos ojos la nefasta implementación de ésta, sea donde sea, porque quienes sufrimos las consecuencias de sus residuos somos las personas de a pie, los ciudadanos y los que viven en las cercanías de depósitos de “basura nuclear” más aún.

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La escalada de odio y violencia


El otro día en ALT1040 colgaban un post en el que hablaban de la preocupación que les genera la escalada de violencia y odio de los grupos de ultraderecha. Ello, tal y como les comenté en un comentario, me recordó de una noticia que hacía ya tiempo comentaba en este blog y que quiero rescatar debido a que comparto la preocupación por esta realidad que estamos viviendo. La noticia en cuestión era la siguiente:

Los países de la Unión Europea han acordado que incitar en público a la violencia o al odio contra grupos definidos por su raza, color, religión, descendencia, nacionalidad u origen étnico sea castigado con penas de entre uno y tres años de cárcel.

Esto me lleva a plantearme si cuando esta ley entre en vigor a finales de año, cuando estos grupos de ultraderechistas se concentran en las calles e incitan en público a la violencia o al odio contra estos grupos, realmente se les detendrá, se les llevará a juicio y se les impondrá la penitencia pertinente.

En los comentarios del blog ALT1040 había quien decía que no era positivo impedir que esta gente convoque manifestaciones, porque podría incluso empeorar la situación. En cierta medida, teniendo en cuenta lo que la democracia representa, es cierto que incluso personas con estas mentalidades deben de poder expresar su opinión. Pero este tipo de castigos que proponen los países de la Unión Europea no impiden que los derechistas extremos se expresen, lo que impiden es que en dicho discurso inciten a la violencia o al odio. Mientras no lo hagan y se comporten como gente civilizada en principio podrían marchar por las calles, por mucho que nos pese.

De todas formas también me gustaría aludir a otra cuestión que quizá pueda parecer polémica, pero que yo considero bastante lógica. Es verdad que en democracia en principio todos deberíamos de tener derecho expresar nuestra opinión, pero tampoco hay que caer en la idea de que todas las opiniones son válidas y que todas las opiniones son iguales. ¿Por qué? Pues por una razón muy sencilla, por ejemplo, si tras haber sido demostrado científicamente que la tierra es redonda (un poco achatada por los polos) y habiendo incluso pruebas visuales que lo demuestran, alguien viene diciendo que él piensa que la tierra es un plato, puede decirlo si quiere, pero su opinión no tiene ninguna validez evidentemente. Lo mismo ocurre con muchas de las incoherencias que promueven los partidos de extrema derecha.

Por ello creo que es importante que no caigamos en el todo vale, porque no es así, la democracia está muy bien, pero el exigir pruebas o demostración que respalde una afirmación es fundamental, si no esto sería un cachondeo.

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El imperativo de la reducción de sueldos de los políticos


Los políticos viven demasiado bien y esto genera diversos problemas que son contraproducentes para la actividad que deberían llevar a cabo. Un político es en principio una persona que está al servicio del pueblo, al menos en la democracia así se supone. La política por tanto debería ser un trabajo vocacional y no meramente la oportunidad de percibir un salario con el que la mayoría de españoles no pueden más que soñar, así como la consecución de un poder que proporciona grandes posibilidades añadidas.

Dado que la buena vida es algo que a todos nos gusta, es fácil llegar a la conclusión de que en la política hay muchos que de vocación tienen más bien poco, pero ganas de llevarse un buen pedazo del pastel tienen muchas. Esto me lleva a concluir que una manera fácil de reducir drásticamente el número de sanguijuelas sería reducir los sueldos de los cargos políticos. Esto por otra parte nos podría hacer intuir que ello incitaría a la corrupción, algo que por otro lado con los salarios actuales también ocurre, por tanto en este sentido no parece que vaya a cambiar mucho con una medida de este tipo. Habría que estipular un salario que sea justo por la tarea llevada a cabo, pero nunca tan elevado que atraiga en masa a mediocres como los que ahora abundan, cuya preocupación por el pueblo es ninguna.

No se me malinterprete, no se trata de que sea un cargo elitista, sino que sea un cargo vocacional, ocupado por gente que realmente cree poder y quiere trabajar al servicio de la gente y de su bienestar. Es evidente que la perfección jamás será alcanzada, pero si se pueden buscar vías para evitar diversos comportamientos altamente negativos. Reduciendo el salario a los políticos también se acerca a éstos más al pueblo generándose así un posible acercamiento entre ambos. Así se da al político una visión real acerca de las preocupaciones del pueblo evitándose de esta forma que la política vaya por un lado y la sociedad por otro muy diferente.

También sería positivo implantar otro tipo de medidas y cláusulas que los políticos deberían cumplir. A continuación plantearé algunas ideas que podrían ser discutidas. Sería interesante que tuviesen que usar al menos unas veces en semana el transporte público; tanto su familia como ellos, durante el periodo que ocupan un cargo público, tendrían que tratar sus enfermedades por la seguridad social, sin posibilidad de acudir a un médico privado; y sus hijos/as deberían estar obligados, mientras ocupan dicho cargo, a ir a escuelas públicas. De esta forma se acerca al político a la sociedad y se puede esperar que el interés de éstos por el buen funcionamiento de estas instituciones públicas sea mayor. En la actualidad los políticos viven a un nivel muy superior y por tanto desconectados de la población, así parece evidente que sus intereses y sus preocupaciones tampoco coincidan.

También sería conveniente eliminar las rentas vitalicias a los expresidentes de un país. De esta forma el Estado se ahorraría una buena cantidad de dinero y además podría ser beneficioso a la hora de promover la vocación y no el interés económico para ocupar dicho cargo. Así un presidente cuando deja el cargo tendría que buscarse un trabajo como cualquier otro ciudadano o en caso de haber sobrepasado la edad de la jubilación percibir ésta, pero no un salario adicional que el resto de ciudadanos no tiene. Además sería lo lógico, porque un expresidente, y más si se retira de la política, ya no trabaja al servicio de la sociedad, por lo tanto, ¿por qué debería de pagarle el Estado por algo que ya no hace?

Personalmente considero que sería interesante llevar a cabo estas modificaciones para conseguir una clase política mejor de la que existe en la actualidad. Si alguien quiere aportar más ideas o sus pensamientos acerca de esta reflexión, serán bienvenidas con mucho interés.

[tags]Políticos, sueldos, clase política, sociedad, política, democracia[/tags]