La piedra sigue rodando


Puerto de Granadilla

En Tenerife vivimos tiempos de atropello democrático desde hace mucho tiempo, al igual que en el resto de las Islas Canarias. La élite política, que a su vez, en muchos casos al menos, suele ser élite empresarial y por tanto económica, mueve las fichas a su antojo, aprovechando la situación de poder para su propio provecho y el de sus allegados.

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Esos precios que no dejan de subir


Subida de precios

Subida de precios

Que la vida es más cara hoy que hace cinco años es una verdad que se revela a gritos a todos los que la vivimos día a día. Es poco probable encontrarse con alguien al que no le parezca todo más caro, y no se equivoca. España es uno de los países europeos con peores salarios, los cuales además con la llega del euro se han congelado, lo que ha agravado aún más el sentimiento de vació en la cartera provocado por la paulatina subida de precios. Llegar a fin de mes se convierte cada vez más en una odisea para los que no somos hijos de políticos o de familia adinerada. En el grupo de los políticos hay que excluir a Esperanza Aguirre, que ya saben que una vez dijo que ella tampoco llegaba a fin de mes… ¡Seguramente será la excepción que confirma la regla! (¿Espe realmente se cree que nosotros nos vamos a tragar eso?)

[tags]Euro, peseta, precios, inflación, encarecimiento, cartera, salario[/tags]

A medio camino


Basura

El otro día leí que Medio Ambiente quiere sustituir el 70% de las bolsas de plástico por las de papel antes de 2015. También dicen que no impondrán el cobro de las bolsas y que aunque no se incluyan medidas más concretas, supondrá un cambio de actitud para que al final «los comercios no den las bolsas con tanta alegría».

Bajo mi punto de vista, una vez más, no sólo se proponen cambios en un plazo demasiado largo; sino que a su vez las medidas propuestas se quedan a mitad del camino. Explicaré con un ejemplo a lo que me refiero.

Aunque habiendo nacido en Alemania, me he criado en Tenerife, por lo que mi forma de actuar se asemeja, seguramente, mucho más al comportamiento de los tinerfeños que al de los alemanes. Pues bien, la última vez que fui a ver a mi abuela, recuerdo que mi madre y yo fuimos a comprar un par de cosas al super para tener zumos y algo de comida en el hotel y no estar allí desnutridos. Sin pensarlo mucho, cogimos todos los productos, fuimos a caja, ¿y cual fue nuestra sorpresa, ya que no nos acordábamos del funcionamiento alemán? No había bolsas, tan sólo tenían bolsas de papel por las que había que pagar, y además no tenían asas. Esto fue una pesadilla, porque caminar con un montón de botellas de zumo, dentro de unas bolsas de papel sin asas hasta el hotel, no fue precisamente una tarea sencilla, las bolsas se te resbalaban, pesaban un montón, no había manera de cogerlas bien… Esto nos recordó regresar en días venideros con bolsas de tela o con bolsas plásticas que nos habían dado en algún establecimiento. En Alemania una bolsa de plástico es un bien valioso, no se tiran, si por casualidad te dan alguna, la usas hasta que se te llene de agujeros.

Dicho esto, creo que los alemanes están muy adelantados en todo lo que se refiere al reciclaje y a ciertas maneras, cotidianas, de fomentar las actividades más ecologistas. No considero que cambiar las bolsas plásticas por otras de papel, así sin más, sea una forma buena de reducir la producción de residuos. Porque con esto lo que se consigue es que las personas en vez de tirar bolsas plásticas, tirarán otras de papel, que es verdad que se pueden reciclar, pero para ello es preciso fomentar la separación de los residuos, algo que muchas personas siguen sin llevar a cabo. Por otro lado, si se hace un consumo excesivo de bolsas de papel, y éste no va unido a un reciclaje de las mismas y del papel en general, el coste de dicho cambio será la tala de árboles masiva, lo que no es precisamente un efecto positivo.

Yo considero que lo que se debería de hacer, es que al igual que en Alemania, se fomente el empleo de bolsas de tela, que se adquieren una vez, y duran mucho tiempo. Esto unido al pago por las bolsas de papel, y que estas se destinen tan sólo a eventuales compras en las que no llevemos una bolsa de tela encima facilitarían y tendrían como consecuencia inmediata una reducción de la producción humana de residuos. ¿No creen ustedes?

[tags]Medio Ambiente, bolsas de plástico, bolsas de papel, reciclaje, biodegradable[/tags]

El fascista del país vecino


Al parecer, todo país tiene su particular, aunque ciertamente parecido, grano en el culo. Tienen formas diversas, su contenido en pus puede variar, pero en el fondo son todos granos por igual. En el caso francés, parece ser que ese cúmulo viscoso es el señor Le Pen. Un fascista que no duda en ocultar sus tendencias xenófobas sorprendiendo a los votantes con propuestas tan retrógradas como la expulsión de los inmigrantes y el favorecer a los franceses nativos, discriminando a todas esas personas que trabajan igual de duro que cualquier francés por su dinero, y que por el simple hecho de ser de otro lugar se verán perjudicados y desplazados a puestos poco favorables para conseguir diversas ayudas del estado para las personas más desfavorecidas.

El candidato al Elíseo del ultraderechista Frente Nacional (FN), Jean-Marie Le Pen, ha presentado su proyecto electoral que defiende un «control estricto» de la inmigración, la expulsión de todos los ilegales y la «preferencia nacional» para los franceses en el empleo, vivienda y ayudas sociales. Al clausurar la convención presidencial del FN ante más de 2.000 seguidores en la localidad de Lille, el político, de casi 79 años, ha prometido «salvar la solidaridad de mañana deteniendo la inmigración, causa esencial del empobrecimiento generalizado«.

[…]Para el FN la lucha contra la inmigración pasa por expulsar a todos los ilegales, suprimir el reagrupamiento familiar y la «obtención automática de la nacionalidad» o recortar el permiso de residencia de diez a tres años, incluso para los que ya están aquí. Su proyecto económico y social se asienta, ha dicho Le Pen, en una «verdadera filosofía«, cuyos principios incluyen «salvar la economía de mañana devolviendo a los franceses el control de su destino y de sus fronteras» y «defendiendo un proyecto alter-europeo«.

Este señor pretende reservar el conjunto de ayudas y viviendas sociales sólo a los franceses aplicando la preferencia nacional. Además de querer suprimir ciertos derechos como el ya citado reagrupamiento familiar. Todas estas medidas son una aberración en un mundo en el que la movilidad social y el multiculturalismo progresivamente se convierten en una constante de vital importancia. Un mundo en el que pronto el color de piel y los rasgos físicos no sean los que delaten la nacionalidad de una persona. Un mundo en el que las nacionalidades poco a poco comienzan a carecer de sentido, ya que el movimiento de personas tendrá como consecuencia a medio-largo plazo la relativización absoluta de la nacionalidad, lo que convertirá a esta en superflua, siendo las personas ciudadanas de un determinado lugar, simplemente.

Por ello aprovecho también para demandar nuevamente, el derecho de todo inmigrante (yo también soy inmigrante), a tener derecho a votar en las elecciones del país en el que se encuentra, ya que las políticas del mismo le afectan, por lo tanto, ya que paga unos impuestos, igual que el resto de personas naturales del país receptor, y se debe someter a sus leyes, también debería de tener el derecho a votar y a decidir sobre estas leyes que (me repito) le afectan.

Lo que me alegra es que la intención de voto a Le Pen no parece darle una victoria en las próximas elecciones, lo que se traduce en una intento fallido por parte del ultraderechista y fascista de embaucar a los franceses en unas políticas del paleolítico que son dignas de estar junto a las de grandes tiranos fascistas y expuestas como lejanos recuerdos en museos de historia para recordarnos los errores del pasado para que no volvamos a caer en dichas ideas caducas y totalmente carentes de sentido en el presente.

[tags]Francia, Le Pen, fascismo, inmigración, inmigrantes, racismo, elecciones[/tags]

¿Qué pasa cuando bebes una Coca-Cola?


Coca-Cola

Es increíble, uno bebe Coca-Cola, y ni se da cuenta de todo lo que este refresco te produce en tu organismo. Estoy seguro, que si nos explicaran este tipo de cosas de una manera tan gráfica, y tan fácil de comprender, como se expone a continuación, seríamos mucho más conscientes a la hora de la ingesta de alimentos.

  • El los primeros 10 minutos: 10 cucharillas de azúcar golpean tu organismo. (100% de la cantidad diaria recomendada.) No la vomitas inmediatamente por la insoportable dulzura porque el ácido fosfórico corta el sabor permitiéndote que sigas bebiendo.
  • 20 minutos: Tu azúcar en la sangre se fortalece causando una explosión de insulina. Tu hígado responde a esto convirtiendo todo el azúcar que pueda abarcar en grasa.
  • 40 minutos: La absorción de cafeína es completa. Tus pupilas se dilata, tu presión sanguínea crece, como respuesta tu hígado vierte más azúcar en tu flujo sanguíneo.
  • 45 minutos: Tu cuerpo sube la producción de dopamina estimulando el placer central de tu cerebro. Esto es físicamente igual que lo que pasa con la heroína, por cierto.
  • >60 minutos: El ácido fosfórico acumula el calcio, magnesio y zinc en tu intestino delgado, proporcionando un estímulo adicional a tu metabolismo. Está compuesto de grandes dosis de azúcar y endulzadores artificiales que también incrementan la cantidad de calcio que se orina.
  • >60 minutos: Las propiedades diuréticas de la cafeína pasan a la acción. (Te hacen ir al baño). Ahora seguro que evacuarás el calcio, magnesio y zinc necesarios, que iban dirigidos a tus huesos, así como el sodio, el electrolito y el agua.
  • >60 minutos: Mientras tu entusiasmo/delirio interior amaina empezarás a tener un bajón de azúcar. Podrías volverte irritable y/o flojo. También ahora has tirado literalmente todo el agua que componía la Coca-Cola. Pero no antes de haberlo mezclado con valiosos nutrientes que tu cuerpo podía haber usado incluso para cosas como hidratar tu organismo o construir fuertes huesos y dientes.

Viendo este proceso, también entendemos por qué se nos pican los dientes y las muelas con el consumo de refrescos. También hay que saber que, todos estos síntomas van unidos, pasados unas horas (en el caso de los fumadores tan sólo dos horas), a una caída de cafeína en el organismo. Las personas suelen suplir esto tomándose otra Killer-Cola.

Para los fumadores también es interesante el informe de ¿qué le pasa a tu cuerpo si dejas de fumar ahora mismo? Menos mal que no fumo. Y para los bebedores empedernidos de café está bien el informe acerca de su vida con cafeína. Menos mal que tampoco bebo café, sino alguna vez en época de exámenes para no dormirme en la biblioteca.

[tags]Coca-Cola, salud, azúcar, efectos, cafeína[/tags]

Consumismo hasta explotar


Hacía tiempo que no escribía ninguna poesía, y el otro día estaba en la cafetería de la universidad, comiendo el menú del día para luego seguir estudiando, y como de costumbre observaba a la gente a mi alrededor y escribí una bobería que reproduciré a continuación, que no es gran cosa, pero lo que importa es la intención y el mensaje, ¿no?

Consumismo hasta explotar

Consumimos hasta explotar,
un pequeño fallo
y ya está para tirar.
Compramos por vicio,
al servicio de grandes multinacionales,
verdaderos criminales.
El armario está a reventar,
encontrar algo un calvario,
pantalón y camiseta,
muchas cosas aún conservan la etiqueta.
¡Oh Dios! Esto ya no está de moda,
la gente es así… de boba.
Crecen las montañas de basura,
pero nosotros seguimos con esta locura.
Sabemos más de Gran Hermano
que de nuestro entorno más cercano.
En la ropa el nombre de un fulano,
lo mejor, que suene a italiano.
Nos divertimos con sonidos polifónicos,
mientras niños de doce ya son alcohólicos.
Hipnotizados delante del televisor,
las mentes al contenedor.
Pensar no está de moda,
tener un coche tuneado, ¡eso si que mola!
Hoy día todo es vendible,
increíble y para mi incomprensible.
El dinero hace guapo al feo,
lo veo y no lo creo,
se vende un te quiero al mejor postor.
Si tienes dinero no importa que seas un capullo,
más de un lame culos te inflará el orgullo.
Si invitas a una raya el fin de semana,
tendrás a alguien en tu cama.
Así es el mundo que hemos creado,
y en él vive este ciudadano cabreado.

Por Andrej Nicolás Hillebrand

[tags]Consumismo, drogas, alcohol, televisión, basura[/tags]

Terrorismo de Consumo


Hace por lo menos un año, vi un documental que me llamó mucho la atención, me pareció genial, a la vez que poco habitual, en el que se arremete contra el consumismo capitalista y sus métodos publicitarios, usando las mismas técnicas de lavado de cerebro de los anuncios de televisión. El documental en cuestión se llama Surplus, y dado que por casualidad me topé con el en YouTube, quería compartirlo con ustedes. [Primera parte, segunda parte, tercera parte, cuarta parte, quinta parte, sexta parte]

[tags]Surplus, terrorismo, consumo, capitalismo, publicidad[/tags]

Talib Kweli tellin' the truth


Talib Kweli

Sigo esperando por el disco de Talib Kweli ya que continúan retrasando el lanzamiento de «Ear Drum«, un álbum que pinta muy bien a juzgar por el primer single «Listen«, y ahora el segundo «More or Less» producido por el increíble Hi-Tek.

Afortunadamente hay artistas como Kweli, MC’s que no se limitan a derrochar testosterona, a calificar a las mujeres como putas y zorras; a presumir de sus joyas y de su dinero así como del calibre de su pistola e intentando demostrar su hombría fingiendo ser un super gangster. Incluso diré más, Talib Kweli también tiene una canción para todos esos que suelen ocupar los puestos más altos de las listas de ventas, porque se ve que igual que en el cine, los disparos siguen vendiendo. Se trata de «Lie Alot«, una crítica a todos esos raperos que alardean de ser «reales«, auténticos y sinceros, cuando la gran mayoría de sus fechorías no son más que una historia inventada sobre el papel.

[tags]Talib Kweli, Ear Drum, Listen, More or Less, Lie Alot[/tags]

Fast Food Nation


Fast Food Nation

Una película que habrá que ir a ver, Fast Food Nation. Lo que me da cierta pena es que en ella se ha creado una empresa de comida rápida ficticia, probablemente para evitar posibles denuncias por parte de estos gigantes del colesterol. Aún así, lo que se expone en ella son sucesos reales contados en el libro que tiene el mismo título.

Al parecer la película no sólo trata la cuestión alimenticia de este tipo de comidas, que todos ya sabemos bien que son un atentado contra nuestro cuerpo, sino también se adentra a cuestiones más delicadas, como la explotación laboral y en general los negocios turbios de estas empresas, que crean el sabor a barbacoa en un laboratorio.

Si es que al final, eso que muchos sospechamos, que los de McDonald’s, Burger King, etc., le echan productos a su comida que las hacen adictivas va a ser verdad. Esto de crear sabores en el laboratorio debe ser un chollo, así nos pueden dar esa porquería de comida, y nosotros decir que a pesar de todo sabe bien. Que rabia me da. Así pueden hacer que los nuggets de pollo, que se hacen prácticamente a partir de piel y grasa de pollo (como demostró Jamie Oliver) tenga un sabor muy rico y que a todos nos habrá gustado comer.

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