Guaguas ateas


Me pareció interesante la reflexión de Salvador Giner acerca de las guaguas ateas y de la posible aparición de estas en España.

Se despedía el año catastróficamente –retumbaban explosiones que se escuchaban desde la cumbre sagrada del Monte Sinaí- cuando a una asociación cívica se le ocurre publicitar el ateísmo en los flancos de los autobuses barceloneses. Ya tuve ocasión de comentar, en las acogedoras páginas de este diario, la iniciativa de otra asociación pareja, inglesa, para hacer publicidad atea en los autobuses londinenses (8-XI-2008). Mi argumento de fondo era que, en una sociedad libre, no se debe excluir el derecho de los teoescépticos a hacer uso de ella.

Antes de que los elementos más reaccionarios se rasguen sus rancias vestiduras ante la primera iniciativa europea de propaganda atea en la calle –tras Londres- convendría que nos explicaran, por poner un ejemplo, porqué no hacen lo propio con la abundante publicidad de los lupanares que ofrecen señoritas exóticas en la prensa más bienpensante del país. Que dieran buena cuenta de porqué no se oponen a la venta de publicaciones supersticiosas –la llamadas esotéricas- o porqué no condenan el proselitismo que ejercen ciertas sectas religiosas de evidente peligrosidad para los ingenuos. Sobre todo, convendría saber qué derecho asiste a estos enemigos de la libertad de pensamiento para condenar a los ateos a que callen su visión del cosmos y la vida.

Uno no puede esperar mucho de personas que, en otro orden de cosas, sostienen que la evolución de la humanidad es fruto del diseño inteligente de un ser esencialmente externo a su propia creación. (La falacia providencialista fue ya denunciada a fines del siglo XVII, convincentemente, por Benito de Spinoza.) Su diseño inteligente incluye a Tamerlán, Gengis Kahn, Adolf Hitler, Josip Stalin, los Khmeres Rojos, la Santa Inquisición y demás amantes de la humanidad. Hay una profunda afinidad electiva –poco obvia, es cierto- entre creer en semejante diseño y disputar el derecho de unos buenos ciudadanos a manifestar su teoescepticismo.

Supongo que si finalmente rondan por las calles barcelonesas, o quizá también de otras ciudades españolas en un futuro, darán bastante que hablar.

Comiendo en Barcelona


Hace poco más de un mes publiqué el post “El buen gusto y sabor de Barcelona“. Este post se podría considerar una continuación del primero. En este caso voy a hablar de tres sitios diferentes a los que fuimos a comer mi novia y yo durante nuestro viaje a Barcelona. El primero es OVNI un local en el que puedes disfrutar con total seguridad del mejor buffet de ensaladas que he visto; el segundo L’Hortet un restaurante vegetariano muy agradable y acogedor; y el tercero es La Turca, un local de kebab, en el que podemos disfrutar del auténtico pan turco, que hace del kebab una experiencia deliciosa.

OVNI es un local increíble. Por 8,20€ los días laborables al medio día y por 9,90€ por las noches, días festivos y fines de semana, puedes comer y beber todo lo que tu cuerpo aguante. Entre las opciones tenemos un buffet de ensaladas increíble, diverso, fresco y delicioso. Las opciones son prácticamente infinitas. Pero no es lo único, también hay un buffet caliente en el que siempre podemos encontrar algunas cosas diferentes, aunque las pizzas siempre están allí para el deleite del paladar. Postres y café también están incluidos en el precio, pudiendo elegir entre helados, flanes, etc. Y finalmente, y como algo fundamental, las bebidas no se pagan aparte, están incluidas también, y podemos ir todas las veces que queramos a por más refresco, té frió, agua, limonada, zumos, etc.

A mi novia y a mí nos gustó tanto que tuvimos que repetir. El ambiente era muy agradable, y además al final de la comida podías conectarte durante media hora a internet en los diversos ordenadores que tienen allí para uso y disfrute de los clientes. Esto nos vino muy bien para buscar algunas cosas que queríamos ver en la ciudad condal, leer el correo, ver la previsión del tiempo, etc. Este servicio también está incluido en el precio. Tengo que decir que recomiendo fervientemente este local que estoy seguro no defraudará a nadie. Bueno quizá defraude a los carnívoros acérrimos.

Nosotros estuvimos en el OVNI de la Via Laietana, 32, pero hay otros dos: uno en la Via Laietana, 55 (Rt. Terrablava) y el otro en la Ronda Sant Antoni, 11.

El restaurante L’Hortet en el Raval también nos gustó mucho, agradable y acogedor. Por 9€ tienen un menú con el que quedarás más que satisfecho. Dicho menú está compuesto por un primer plato a elegir entre varias opciones, un segundo plato a elegir entre varias opciones, un postre a elegir entre varias opciones y para beber agua o vino. El local es una mezcla entre moderno y hogareño que te transmite una sensación de tranquilidad que te hace olvidarte del estrés de La Rambla y te permite disfrutar de tu comida de forma relajada.

El local se encuentra en la calle Pintor Fortuny, 32. En esta misma calle también está el bar El Lobo del Grupo Tragaluz, pero a este no llegamos a ir, aunque también es curioso con las paredes todas pintadas por diversos artistas del graffiti, combinado con un look más sobrio.

Finalmente me gustaría hablar de La Turca. Es un local de kebab, lo que en principio no parece nada muy emocionante, pero tienen algo especial y es que puedes disfrutar de este producto ya universal preparado en el pan turco original, algo que en la mayoría de los establecimientos no te ofrecen. Generalmente te sirven el kebab en un pan pita cutre de los que se compran en el Mercadona y por eso La Turca vale la pena.

Es un local muy pequeño, pero que llama la atención. Desde fuera puedes ver todas las verduras, la carne y todo ello en su conjunto es muy pintoresco. El local es muy funcional, no esperen mucho lujo, pero el kebab es la bomba.

La Turca está en la Carrer Nou de la Rambla, no se el número, pero si estamos en La Rambla y nos adentramos en esta calle es uno de los primeros locales, si lo miramos en el mapa está en la trasera del Palau Güell.

Espero que disfruten de estos sitios tanto como nosotros.

[tags]Barcelona, viaje, restaurantes[/tags]

El buen gusto y sabor de Barcelona


Barcelona es una ciudad tentadora, una ciudad cuyas calles constantemente son invadidas por deliciosos olores que emanan de pastelerías, panaderías, bares y restaurantes. Callejeando por Barcelona se puede intuir que el pueblo barcelonés es bastante goloso, y puesto que yo también lo soy me siento que allí estoy entre iguales.

Sigue leyendo

Ya estamos de vuelta


Pues eso, que ya estoy de vuelta, y regresaré por tanto a la rutina de publicar en el blog con la frecuencia acostumbrada, a estudiar lo que me falta, a ir al gimnasio a bajar los kilos que gracias a la alimentación que las abuelas nos acostumbran a dar ganamos fácilmente y a volver a la vida, llamémosla “normal“.

En los días venideros, cuando esté de nuevo en mi casa (hasta el domingo estaré en casa de mis padres) colgaré las fotos en Flickr, e informaré un poco de algunas de las cosas acontecidas en este viaje entre mundos. Digo esto último porque ir de Tenerife a Barcelona y luego a Augsburgo es como viajar entre diversos mundos, tan dispares como uno se los imagina. He de decir que esta vez lo pasé mucho mejor en Alemania que veces anteriores. Me parece que los alemanes están más animados, había más gente en la calle, no tantos como en Barcelona, pero si que había lugares y horas del día que en esta ocasión dejaban constancia de que alguien vivía en la ciudad.

Realmente creo que viajar enriquece a las personas, y te da una visión mucho más amplia de que la forma en que actúas, tus costumbres, tus formas de obrar, de pensar, tu forma de ser, es tan sólo una más entre las muchas posibles, y además influida de sobremanera por el entorno en el que vives.

Cuanto más viajo, y dado que los lugares que más me apasionan son las ciudades, descubro que me apasionaría poder trabajar en algo como planificación urbana, por ponerle un nombre. Me refiero a que como casi sociólogo que espero ser en breve, al menos sobre el papel, me interesa mucho el estudio de la ciudad, y ésta como campo de batalla para mejorarla y hacerla cada vez más un espacio que genere sensaciones en la gente, que esté al servicio de ésta, que se convierta en parte de ella y le reporte la satisfacción de vivir en un lugar adaptado a sus necesidades.

Hay estudios que demuestran que haciendo algo tan sencillo como pintando una pared de un color o de otro, generamos en las personas reacciones y actitudes diversas. Esto puede servir de ejemplo a lo que me refiero, si tomamos una ciudad como Augsburgo, donde la lluvia y los días oscuros en invierno son algo frecuente, sugerir que los edificios se pinten paulatinamente con tonos más alegres, vivos y cálidos podría provocar una mejora del grado de felicidad de las personas que aún en día grises, al mirar por la ventana podrían satisfacer su ansia de calidez con la vista de unos edificios que invitan a ser mirados.

En fin, no quiero enrollarme más con este post el cual en principio tan sólo pretendía ser una notificación de mi regreso.

P.D. Por cierto, muchas gracias a quienes siguen este humilde blog.

[tags]Tenerife, Barcelona, Augsburgo, Alemania, viajar, viaje[/tags]

Un breve post


Barcelona estuvo genial, una vey más queda demostrado que es una gran ciudad, preciosa, llena de vida y con muchos lugares preciosos que visitar. Ahora estoy en Alemania, visitando a mi abuela que a pesar de tener más de 80 años sigue estando en forma no tanto física, pero si mental. Es un hacha haciendo crucigramas, incluso sabe lo que son los SMS y conoce también otras terminologías tecnológicas.

Ya contaré más cuando regrese a Tenerife el 26, pero no quería dejar pasar la oportunidad de escribir algo para no dejar el blog abandonado tantos días. El tiempo aquí en Alemania está frío, muy frío, sobre unos 11°C. En este sentido he pasado de un tiempo caluroso y de verano como el que tuvimos, afortunadamente, en Barcelona donde sudé bastante con tanto caminar, a todo lo contrario, el invierno. Y todo eso en tan sólo unas horas.

Pero el tiempo no es lo único que diferencia a un lugar de otro. Barcelona es una ciudad llena de vida, donde la gente no para de recorrer sus calles, donde locales se mezclan con visitantes y las lenguas son tan variadas como los rostros con los que te cruzas. En Augsburgo la cosa es bien diferente. Las calles están bastante vacias siempre, la gente no acostumbra a estar mucho en la calle. Evidentemente el tiempo tiene algo que ver, pero incluso cuando hace buen tiempo las aceras no tienden a colapsarse por el tránsito de personas. Es otro mundo, interesante también pero para estar de visita, para vivir ciertamente prefiero una ciudad como Barcelona. Si es que el haberme criado en Tenerife tuvo por lógica que dejar huella, y así es que a pesar de haber nacido en Alemania tengo poco que ver con la mentalidad tan rígida, callada y de tranquilidad constante de los alemanes. A mi me gusta un poco más de ritmo en la vida. No digo que lo uno sea mejor o peor, simplemente que a mi me gusta más salir a la calle y cruzarme con personas, ver a la gente paseando, comprando y haciendo vida en el exterior.

Pero sin duda también hay muchos aspectos positivos y por los que merece la pena visitar Alemania: muy buena comida, deliciosos olores, paisajes que quitan el hipo, mucha belleza en las cosas que uno ve…

He de irme, se me termina el tiempo en el ciber y mi madre me dice que el tiempo del parking también lo hemos excedido, como se nota que ya no pertenecemos a esta ciudad. Hasta pronto, intentaré postear algo más en estos días.

[tags]Barcelona, Augsburgo, Alemania, viaje[/tags]

Barcelona me espera


Barcelona

Pues como ya les comentaba hace un tiempo, me voy unos días para ir a Barcelona, esa preciosa ciudad que tanto me gustó la primera vez que no parado de desear regresar allí. En este caso acudiré al congreso de sociología que allí se celebra y luego aprovecharé dos días más para disfrute personal.

De todas formas intentaré conectarme de vez en cuando y escribir algún post, así como dejar alguno programado para su publicación en días venideros. Nada más, espero que sigan disfrutando del blog, y disculpen si no actualizo al mismo ritmo al que normalmente lo hago pero es que voy a estar un poco liado y sin un acceso fijo a un ordenador dado que un portátil es algo que no tengo y que de momento tampoco me puedo permitir.

[tags]Barcelona, Congreso de Sociología, viaje[/tags]

La culpa como siempre de los socialistas


Para Rajoy todo es culpa de los socialistas. El calentamiento global, el terrorismo, el hambre, la pobreza, el subdesarrollo, la contaminación, los huracanes, las guerras, el maltrato, el asesinato, la discriminación, la inmigración, el fracaso escolar, el agotamiento del petróleo, los accidentes de tráfico… todo culpa de los socialistas.

Visto así, podríamos pensar que para Rajoy los socialistas son Dios porque esa omnipresencia y esa apariencia todopoderosa parece evidenciar precisamente eso. Curioso que para alguien del PP los socialistas sean Dios. Aunque quizá no vaya tan desencaminado, porque todas esas ideas de compartir y amar al prójimo como a ti mismo y cosas por el estilo que se adscriben a los dictados de ese Dios que tan amado es por la derecha, parecen más cercanas a las ideas socialistas que a las del neconservadurismo. Incluso diría que ese Dios en el que aún muchas personas creen es socialista, pero bueno, ese no es el tema ahora.

Teniendo en cuenta esta metodología de culpar de todo a los socialistas, no podíamos esperar otra cosa a la hora de hablar del apagón de Barcelona. Y como no podía ser de otra manera, Rajoy culpa del apagón de Barcelona sólo a los socialistas, ¡¡que original es este hombre!!

Lo más gracioso es que Rajoy, el hombre incoherente, se negó a hablar de las responsabilidades de Endesa, cuando es la verdadera responsable de este desastre, pero de la que algunos están empeñados en no decir nada. Incluso hay quien, para eludir responsabilidades seguramente y mantener en cierta manera la mierda alejada del gigante de la energía, ha hablado de Fecsa, cuando esta empresa hace ya tiempo que fue comprada por Endesa, siendo esta actualmente la responsable de la distribución eléctrica en la capital catalana.

Sinceramente, ¿queda alguien que haga caso de las gilipolleces que dice Rajoy?

[tags]Barcelona, apagón, Rajoy, Endesa, culpa, socialistas[/tags]