Israel: criminal de guerra


Lo que está haciendo Israel no tiene nombre, y realmente hace muchos años que no lo tiene, porque no hay palabras suficientes para describir la arrogancia con la que hacen llover bombas sobre personas inocentes, la forma de menospreciar la vida de los palestinos, la manera en que destruyen lo poco que aún queda a un pueblo al cual parecen desear convertir en cenizas. Lo más triste es que todo esto ocurre bajo la atenta mirada del mundo entero, pero nadie tiene el valor de golpear la mesa y decir que ya basta. Todos van con el rabo entre las piernas, viendo como niños y mujeres son masacrados por miedo a ser calificados como antisemitas. Denunciar a un criminal de guerra no tiene nada que ver con antisemitismo, tiene que ver con justicia.

Cruz Roja ha acusado a Israel de no atender a los heridos ni permitir que se les atienda, una actuación que se puede definir como crimen de guerra, según la Convención de Ginebra. El caso que denuncia es espeluznante: el de cuatro niños que estaban sin alimentos junto al cadáver de su madre muerta mientras los soldados israelíes impedían a las ambulancias de la Media Luna Roja Cruz acceder a esa zona durante cuatro días. Que Cruz Roja haya hecho público un comunicado así, cuando suele mantener una exquisita neutralidad, pone de manifiesto hasta que extremo está llegando esta matanza que ya supera los 700 palestinos muertos.

El ejército israelí ha respondido a Cruz Roja que proteger a sus soldados es más importante que coordinar el paso de las ambulancias y ha vuelto a insistir en que Hamás utiliza a civiles palestinos como escudos humanos.

Leer noticias de este tipo realmente hace que sientas asco. Me daría asco ser político y no expresar mi más absoluto rechazo por esta barbarie. Me dan asco las excusas, porque argumentar que civiles son utilizados como escudos humanos en realidad no tiene nada que ver con socorrer a los heridos.

Pero no sólo los políticos de los países que tanto se llenan la boca con lo democráticos que son se callan como cobardes, la ONU tampoco hace nada. El ejército israelí ha asesinado a varios colaboradores que llevaban a cabo tareas humanitarias para la ONU, el último un conductor que estaba perfectamente identificado y sobre cuya ruta incluso había sido informado el ejército israelí. Esto ha llevado a la ONU a suspender sus operaciones, pero aún así parece que no se deciden a denunciar abiertamente esta barbarie.

Ojalá hubiera más gente como Luisa Morgantini, y la hay, pero desgraciadamente parece que nadie les escucha.

Foto | The Big Picture

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Lluvia de misiles sobre Gaza


Lo de Israel no tiene nombre, bueno quizá haya algunos que se le puedan aplicar, como por ejemplo genocidio, masacre… Es asqueroso tener que ver como alguien se cree en el derecho de matar indiscriminadamente a niños, mujeres y civiles y argumentar que algo de eso es guerra contra el terrorismo. Más bien parece lo contrario, parece como si a Israel no le bastara que una parte de la población palestina les odie, y hayan pensado que lo correcto sería hacer todo lo posible para que la totalidad de la población palestina les desee de todo menos algo bonito.

La ONU ha dado la primera estimación de civiles muertos en los bombardeos de Gaza: 51. Admiten que la cifra real puede ser mayor, pero que de momento no están en condiciones de confirmar nada más. ¿Qué es un civil en Gaza? Lo mismo que fuera de Gaza: cualquiera que no sea policía o soldado. La trampa israelí es que sus ataques están dirigidos contra la “infraestructura terrorista” de Hamás. Como todo lo que tiene que ver con Hamás es terrorista, un funcionario que trabaja en un Ministerio gestionado por Hamás se convierte en un objetivo legitimo. Ha perdido la condición de civil.

Cuando mueren niños (la frase no es correcta, debería decir cuando los niños son asesinados) la excusa no funciona. Entonces se dice que los terroristas se esconden entre los civiles y al eliminarles resulta imposible no herir o matar a los que les rodean. Por tanto, si los terroristas no abandonan sus casas y no salen a campo abierto son unos cobardes. Y esto lo dice gente que ordena que un cazabombardero, al que nadie podrá derribar, lance misiles sobre una de las zonas más densamente pobladas del planeta.

Según cifras del Ministerio de Sanidad de Gaza, los muertos son ya 345 y los heridos, 1.600.

Por lo detestable que me parecen estas acciones del Gobierno israelí y por lo nefasto que me parece que después de tantos años sigan sin haber aprendido nada, he de suscribir totalmente el Manifiesto contra la masacre de Gaza del anillo solidario de blogs, porque esto es una salvajada ante la cual no podemos quedarnos callados.

Foto | Abid Katib de Getty Images

El comienzo de un genocidio


Ayer día 12 de octubre, día que tanta ilusión hacía a Marianito Rajoy, “Mariano I el Grande“, el rey de YouTube, es en realidad el comienzo de un genocidio bastante detestable, porque las aborígenes del continente Americano fueron prácticamente exterminados y los pocos que quedaron convertidos en esclavos durante mucho tiempo. Pese a quien le pese, y aunque muchos no tengan ni idea, eso es lo que se celebra el 12 de octubre, el comienzo de un genocidio.

Este vídeo de Caiga Quien Caiga Argentina da una pequeña muestra del tremendo desconocimiento y de lo salvajes que son algunos, como el tipo de la bandera del que seguro que Mariano I estará muy orgulloso, porque salió con ese gran símbolo de España a la calle a celebrar ese día tan maravilloso que es el Día de la Hispanidad.

No tengo conocimiento si en otros países hay un día para celebrar algo así o para celebrar al país en sí o algo descabelladamente parecido, pero a mi me parece de lo más casposo.

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