
El otro día mi amiga Rocío me envió un artículo muy interesante, a la par que alarmante, acerca del aumento de nuevos casos de afectados por enfermedades de transmisión sexual (a partir de este punto me referiré a ellas con las siglas ETS). A pesar de que los datos son de un estudio realizado en Inglaterra, son perfectamente representativos de lo que está ocurriendo en el resto de países occidentales.
Según este estudio las ETS están aumentando entre hombres y mujeres heterosexuales, los cuales están siendo el blanco para las nuevas campañas de sensibilización en el Reino Unido. De acuerdo con la información de la Agencia de Protección de la Salud, los casos de sífilis han aumentado en un 23% el año pasado, lo que supone unos 3.000 nuevos diagnósticos de la enfermedad en 2005. Los casos de gonorrea ascienden ya a unos 20.000 y 109.000 están afectadas por clamidia, de las cuales 5.000 fueron infectadas el año pasado. A su vez unas 81.000 personas están contagiadas del virus del papiloma humano (VPH). Un estudio llevado a cabo por la marca de preservativos Durex muestra que, el 52% de las personas que formaron parte de la investigación, admitían haber tenido relaciones sexuales recientes sin protección alguna, a pesar de no tener ningún conocimiento del historial sexual de su pareja. Un 11% de los encuestados respondieron que habían padecido alguna vez alguna ETS. Sólo el 20% de los participantes entre 18 y 24 años lleva consigo preservativos para protegerse en las relaciones sexuales, y es precisamente este el grupo de edad en el cual la clamidia se ha extendido mayoritariamente.



