La energía nuclear sigue haciendo amigos en España. Si hace unas semanas hablábamos del accidente de Ascó, ahora hay que lamentar un error humano que en este caso ha causado una dispersión de contaminación nuclear en Salamanca. Como de costumbre, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) afirma que el incidente no ha supuesto ningún impacto radiológico en el exterior de la fábrica. Parece que nos lo quieren poner fácil a los que nos oponemos a la energía nuclear. Vía | menéame
Archivo por días: 7 de mayo de 2008
La SGAE esa organización hipócrita
Ayer conocíamos los ingresos de la SGAE, esa organización sin ánimo de lucro, que son nada menos que de 400 millones de euros. Como, el periódico Público, se ha propuesto dar a conocer el oscuro entramado que se esconde detrás de la SGAE, que siempre pretenden darse a conocer como víctima, esta organización ha decidido demandar al diario. Es que a los de la SGAE lo de la libertad de prensa nunca les ha gustado mucho.
Hoy, la SGAE vuelve a estar en boca de todos porque como 400 millones aún les parecen poco vuelven a cargar contra las empresas de telecomunicación, que nos ofrecen la banda ancha, esa arma terrible de destrucción masiva de esos pobres artistas. Según la SGAE estas empresas se forran a costa de esos artistas que malviven la más terrible de las miserias. Como de costumbre, Eduardo Bautista, uno de los hombres con menor capacidad reflexiva que se encuentra sobre la faz de la tierra, se olvida de que existe algo como el derecho a la copia privada y que precisamente es este el que emplean para justificar su canon.
Pero la SGAE no sólo batió su propio récord de ingresos durante el año pasado, sino que encima, la organización sin ánimo de lucro, según sus propias cuentas, guarda en sus arcas 179,7 millones de euros que se han cobrado pero que nadie reclama. En ese paquete hay de todo: autores que no son socios de la SGAE, obras de creadores copyleft, derechos que se han recaudado de forma incorrecta, obras mal nombradas… Los inspectores de la SGAE han llegado a cobrar en festivales de música medieval cuyos compositores, obviamente, llevan siglos muertos.
Es tu imaginación
Maurice Bloch lo explica muy bien: Los humanos son los únicos que practican la religión porque son las únicas criaturas que han desarrollado imaginación.

