Salvador Puig i Antich


Salvador Puig i Antich

Ayer vi la película “Salvador” en la que el excelente Daniel Brühl interpreta a Salvador Puit i Antich, un joven que luchó por cambiar el mundo en el que le tocó vivir. La película al parecer ha sido duramente criticada por parte de antiguos militantes del MIL, compañeros de militancia de Salvador, que afirman que vacían de contenido político el personaje de Puig i Antich y al tiempo que se dignificaría falsamente la imagen de su carcelero, Jesús Irurre, al juez militar y a la Brigada Político-Social de la policía franquista. De cualquier forma, para tener un primer acercamiento a la trágica historia de Salvador quien fue injustamente asesinado por el Estado, creo que tampoco está tan mal, luego conocer más y descubrir mayores trasfondos de la historia reciente de España siempre es posible, para eso están las bibliotecas e internet.

Tras ver la película he escrito una reflexión, no muy extensa, que me sirve para recordar el sueño de Salvador Puig i Antich, pero no sólo el suyo, sino el de muchos otros jóvenes y no tan jóvenes que murieron persiguiendo un sueño, el sueño de un mundo libre y mejor para todos.

En una lucha desigual es difícil vencer, la balanza se inclina siempre a favor del tramposo, los ideales te hacen fuerte, pero todos tememos a la muerte. Que injusta llega a ser la vida, aquel que se defiende acaba asesinado y el Estado nunca será condenado, ese gran ente tras el que se esconde mucho maleante que no se mancha las manos de sangre pues lleva guantes y da órdenas desde su escritorio.

El teléfono que suena y el único que puede decidir sobre la vida y la muerte se hace el dormido, ¿cómo se puede hacer tal cosa? Dormir mientras alguien está siendo ejecutado en tu nombre, cobarde que te escondes, te niegas a mirarles a los ojos, tan arrogante y tan cobarde, asco es lo que siento.

Para el verdugo quitar la vida es un mero trabajo, su desprecio por la vida de los demás es deplorable, asesino. Soy incapaz de comprender a un ser de estas características y es incomprensible que haya siquiera un sólo ser humano en este planeta dispuesto a ejercer esta función. Asco es lo que siento.

Cuando se arrebata la vida a un ave que viajaba en sueños a un mundo mejor se hace daño a la sociedad, el miedo ciega y la añoranza de justicia se ahoga en un miedo tan terrible que paraliza. No hay derecho, la violencia ejercida por el estado es tan negativa como cualquier otro tipo de violencia, y cuando se vive bajo un régimen que no expone palabras sino puños y patadas se puede comprender a la población si esta se protege y emplea los mismos métodos contra aquellos que suprimen las vidas de jóvenes que lo único que querían era construir un mundo diferente, un mundo en el que al menos se puediera debatir.

Condenar a alguien a la agonía que supone conocer el momento exacto de su muerte no es humano y no se lo merece nadie. Las lágrimas contenidas de quien ama, de quien quiere. La conversación forzada para entretener a aquel que sólo puede escuchar el retumbar de las manecillas del reloj que golpean como puños y nunca se detienen indicando el paso al que anda la muerte hacia él. El dolor compartido por aquel que le siente amigo, hermano, hijo o simplemente cercano.

Cómo decir adiós, algo constante en la vida pero tan diferente cuando sabes que es el definitivo. Ya no hay hasta pronto, ni hasta luego, tan sólo un frío, seco y entrecortado adiós. Eso no puede ser justicia y ante tal concepción de ella, asco es lo que siento.

La historia sirve para recordar y por eso espero que se recuerde más a menudo, que la lucha que hace años se inició sigue vigente hoy, no con la misma voracidad, hoy día tenemos la posibilidad de luchar de otras maneras, pero sigue siendo actual, sigue habiendo mucho por lo que luchar. No permitamos que por lo que tantos murieron sea en vano, un mundo mejor es posible, ellos nos lo enseñaron y en nosotros está no olvidarlo y hacer volar a esas aves para que los sueños se hagan realidad.

[tags]Salvador Puig i Antich, lucha, justicia, terrorismo de estado, dictadura[/tags]

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Un pensamiento en “Salvador Puig i Antich

  1. Me ha gustado mucho la pelicula, la verdad es que es una historia muy triste, este chico fue un luchador con grandes ideas, ideas de libertad, el lucho por lo que hoy tenemos, derechos y libertad.
    Es horrible ver la represion que hubo en la dictadura y ver que existe una persona que sea capaz de matar a otra tan friamente….como el garrote vil…
    Salvador siempre te tendremos en nuestra memoria.

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