La energía


En estos días se debate mucho acerca de la energía, cómo producirla y cómo hacer frente al creciente problema de la contaminación y el efecto invernadero, que está produciendo el cada vez menos discutible cambio climático. Lo que me hace echarme las manos a la cabeza es comprobar que aún haya sujetos tan sumamente estúpidos para afirmar que la energía nuclear es la solución a todo este tipo de problemas.

Menos mal que hay gente coherente, y entiende que, el ritmo de crecimiento que precisa el capitalismo para seguir ofreciendonos nuevos productos a diario para que podamos satisfacer nuestra incansable necesidad de consumo masivo no nos lleva a buen puerto. Por lo tanto esta locura se tiene que acabar.

«Los planteamientos de la industria nuclear para salvarse de la muerte anunciada no pueden considerarse efectivos para resolver los problemas que tenemos planteados, y éstos deben abordarse desde otra perspectiva. De hecho, un incremento continuado de los consumos energéticos no es posible, ni con energía nuclear ni sin energía nuclear, y por ello la solución sólo puede venir mediante reducciones significativas de la demanda. Hay que aceptar que el crecimiento exponencial continuado es imposible en un mundo finito y prepararnos para un futuro basado en las energías renovables, un futuro de altos costes energéticos en el que el bienestar y la felicidad no podrán asociarse sólo, ni principalmente, al consumo material y a los viajes de placer.»

A esto se suman reflexiones tan interesantes como las de un joven ingeniero de telecomunicación de Valencia, que nos propone una solución, no contaminante, mediante energías renovables para que podamos abastecernos de energía, sin seguir contaminando el mundo al ritmo que lo hacemos. Esto sería posible, ya que técnicamente con sólo 5 centrales solares que midieran 100 km x 100 km se podría producir la energía para todo el planeta. Para más detalles pueden visitar su web. Si es que hay soluciones, pero se ve que a ciertos sectores de la población, aquellos que tienen el monopolio del poder y del capital, no les interesa cambiar las cosas porque no encuentra un beneficio directo para ellos en ello, olvidándose de que la contaminación y la destrucción del planeta nos afecta a todos, y si no es a nosotros directamente, quizá si a nuestros hijos, nietos o quien sea que venga detrás de nosotros.

Un postre guineano


Siempre he pensado que la cocina es una manera excelente de poder viajar a lugares remotos, a través del gusto y disfrutar de sabores hasta ahora desconocidos. En este caso me ha puesto los dientes largos un postre que debe de estar delicioso, y haré en cuanto termine los exámenes.

Se trata de un dulce típico de Guinea, donde habitualmente parece formar parte del desayuno. Son los ‘Buñuelos de plátano‘:

Ingredientes para 4-6 personas:

  • 6 plátanos
  • Harina
  • Levadura en polvo
  • 2 cucharadas de azúcar
  • Una pizca de sal y de pimienta
  • Aceite abundante para freírlos
  • Azúcar glacé para espolvorear

Preparación:

Pelar los plátanos y triturarlos con un tenedor o con las varillas eléctricas en un bol; añadir el azúcar, la sal y la pimienta. Mezclar la harina con la levadura y unir a la crema de plátano poco a poco, porque debe quedar un puré espeso, pero blando, como el puré de patata, y no todas las harinas espesan igual. Tapar el bol con un paño limpio, introducirlo en una bolsa de plástico y colocarlo en un sitio templado de media a una hora para que aumente de tamaño. Calentar el aceite en una sartén profunda. Formar una bola como una nuez con dos cucharas y dejar caer una en el aceite para comprobar el punto: se debe ir al fondo, inflarse de un lado, subir a la superficie, darse la vuelta solo, inflarse del otro lado y dorarse. Deben quedar huecos dentro. Escurrirlos y servirlos espolvoreados de azúcar glas.

Se me está haciendo la boca agua.

La cara oculta del Banco Mundial y del FMI


La cuestión de los «derechos humanos» nunca formó parte de las prioridades del Banco Mundial. A pesar de los textos internacionales que constituyen el marco jurídico de protección de los derechos humanos, el FMI y el Banco Mundial «funcionan según la lógica de las sociedades financieras privadas y del capitalismo mundial, sin demasiada consideración de los resultados sociales y políticos de sus actos».

El informe común presentado a la Comisión de Derechos del Hombre de la ONU, por el relator especial y el experto independiente, afirma: «Durante cerca de 20 años, las instituciones financieras internacionales y los gobiernos de los países acreedores han jugado a un juego ambiguo y destructivo consistente en telecomandar las economías del Tercer Mundo y a imponer a unos países impotentes políticas económicas impopulares, pretendiendo que la píldora amarga del ajuste macroeconómico les permitiría encontrar el camino de la prosperidad y el desendeudamiento. Después de dos décadas, en numerosos países, la situación es peor que cuando comenzaron a aplicar los programas de ajuste estructural del FMI y el Banco Mundial. Estos programas de austeridad rigurosa han tenido un coste social y ecológico considerable y en muchos casos el índice de desarrollo humano ha caído drásticamente».

Recuerda rotundamente que «el ejercicio de los derechos fundamentales de la población de los países deudores a la alimentación, a la vivienda, a la vestimenta, al empleo, a la educación, a los servicios sanitarios y a un ambiente sano no puede estar supeditado a la aplicación de políticas de ajuste estructural y de reformas económicas vinculadas a la deuda…».

En realidad, los programas de ajuste estructural van más allá «de la mera imposición de un conjunto de medidas macroeconómicas en el nivel interno. Son la expresión de un proyecto político, de una estrategia deliberada de transformación social a escala mundial, cuyo objetivo principal es hacer del planeta un campo de acción donde las sociedades transnacionales puedan operar con total seguridad. En resumen, los programas de ajuste estructural (PAE) desempeñan un papel de “correa de transmisión” para facilitar el proceso que pasa por la liberalización, la desreglamentación y la reducción del papel del Estado en el desarrollo nacional». En consecuencia, existe una relación estrecha entre la violación masiva de los derechos económicos, sociales y culturales y la violación masiva de los derechos civiles y políticos.

La indiferencia e incluso el cinismo quedan expresados sin disimulo en esta frase: «… para el FMI, bloquear un programa a causa de la violación de los derechos humanos no es atinado».

Según el derecho internacional, tanto convencional como consuetudinario, existen principios y normas jurídicas básicos o fundamentales relacionados con la protección internacional de los derechos humanos, cuyo alcance se extiende a todos los sujetos de derecho internacional.

El Banco Mundial así como el FMI no son abstracciones, en su seno las decisiones son tomadas por hombres, y también algunas mujeres, que actúan en nombre de los Estados o grupos de Estados. Pues bien, los propios Estados están indiscutiblemente vinculados por los documentos de las Naciones Unidas. Los Estados miembros del Banco Mundial y del FMI están por consiguiente, lo mismo que los otros, en la obligación de tener en cuenta el respeto obligatorio de los derechos humanos en las decisiones que toman en el seno de estas instituciones.

Pero incluso hay que ir más lejos. En el proceso de mundialización, a consecuencia de la acción de las transnacionales, del G8 y de las instituciones financieras internacionales , los poderes públicos nacionales y locales han sido despojados deliberadamente de sus poderes en cuestiones económicas y sociales. Los Estados intervienen cada vez más para asegurar la satisfacción de los intereses privados en vez de asegurar el pleno goce de los derechos humanos. Para el Banco Mundial, todo el problema del subdesarrollo y de la pobreza se reduce prácticamente al hecho de que los poderes públicos intervienen demasiado en lo social y en la economía, trabando a menudo la acción y la actividad del sector privado. Así, el presidente del Banco Mundial confirma en un documento titulado «Desarrollo del sector privado» que «un crecimiento producido por el sector privado es esencial para un desarrollo duradero y la reducción de la pobreza».

Tanto el Banco como el FMI no pueden invocar su «derecho constitucional» para eludir la obligación de proteger los derechos humanos con el pretexto de que sus decisiones deben ser guiadas exclusivamente por consideraciones de orden económico. Es importante señalar que las políticas seguidas por las instituciones de Bretton Woods, cuyas actividades son de un vasto alcance, tienen repercusiones directas sobre la vida y los derechos fundamentales de todos los pueblos.

¿El final del SIDA?


El mundo de la ciencia, cuando ésta sirve a unas causas positivas, me parece apasionante. Es el caso de un revolucionario medicamento que podría ayudar a luchar contra la creciente resistencia del VIH a los antivirales existentes.

Cerca de un 80% de las personas seropositivas en tratamiento muestran resistencia a una o más de sus medicamentos. La empresa Panacos, que está desarrollando el nuevo antiviral PA-457, espera comenzar con las pruebas para observar el funcionamiento del mismo, en pacientes que experimentan algún rechazo a su tratamiento.

Anteriores pruebas en células humanas infectadas han demostrado que el medicamento vence a las cepas del VIH que son resistentes a otros tratamientos anti-VIH. Una pequeña prueba del antiviral en personas, ha desvelado que al aplicarlo, éste «aniquila» rápidamente la mayor parte del VIH de la sangre, reduciendo a una décima parte sus niveles en tan sólo unas horas.

Pero el PA-457 aún debe ser sometida a una variedad de pruebas y experimentos, por lo que los resposables de la misma preveen que no esté disponible en el mercado al menos hasta 2009. Aún así creo que es una gran noticia. Tan sólo me queda la preocupación por las cuestiones de las patentes, y el precio al que se lanzará este medicamento al mercado. Porque es evidente que un medicamento así debería de estar al alcance de todos los afectados por el SIDA, y no sólo al de una pequeña élite.

Rascacielo ecológico


Rascacielos

En Japón, el gigante en electrónica de gran consumo Sharp, junto a la empresa Shimizu, ha desarrollado un novedoso material de construcción transparente capaz que absorbe la luz durante el día y usarla para iluminar las habitaciones de noche. El material se está empleando en la construcción de un nuevo complejo de oficinas en Tokio.

Algunas secciones de las paredes del edificio parecen transparentes, pero realmente contienen unos paneles solares increíblemente finos, formados por una serie de diodos que permitirán emitir una luz azul-blanquecina de noche. Estas paredes pueden convertir el 7% de la energía solar en electricidad para iluminar el rascacielos durante casi 5 horas seguidas todas las noches.

Se deberían de invertir mucho más en este tipo de inventos, y darles más publicidad, porque si hay algo favorable para la naturaleza, son unos proyectos como estos que aunque no supongan que un edificio sea «ecológico» al 100%, si que podría contribuir a una importante reducción del consumo energético, y a su vez un incremento del uso de energías limpias.

Educación…¿para qué?


Es acojonante, la ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, vinculó el abandono escolar con el «momento boyante» de la economía española que «permite a los jóvenes ponerse a trabajar antes«.

Los pisos están tan baratos que los jóvenes aprovechan ahora para ponerse a trabajar para conseguir una casita a precio de ganga, y las personas que están en paro lo están porque tienen tanto dinero que no necesitan trabajar, ¿para qué?

Si es que es lo que yo digo, ¿para qué vamos a estudiar si el tiempo es dinero? Estudiando no hacemos más que perder un montón de dinero.

Es una vergüenza que una ministra, encima de educación, pueda decir algo así, es ridículo. La educación es uno de los principios fundamentales para que una sociedad se desarrolle, pero para los Gobiernos es mucho más fácil tener una sociedad ignorante y pasiva para poder manipularla y controlarla a su antojo; y lo único que demuestran las palabras de esta ministra es que los planes de futuro son una tendencia cada vez mayor a que la educación sea de ámbito privado, y el que pueda pagarla la tendrá, una minoría, y una mayoría estará cada vez más desinformada y la brecha entre clases será cada vez mayor.

Algunos grandes hombres


Yo estoy en contra de todas esas ideas necias que rondan por las mentes humanas y que derivan en tantísimos casos en un fundamentalismo retrógrado que impide la pacífica convivencia entre las personas. Una de esas ideas es el patriotismo:

Resulta verdaderamente inquietante comprobar hasta qué punto los grandes prohombres de la patria que las diversas patrias conservan glorificados en la memoria y en pomposos bronces estatuarios han sido, en innumerables ocasiones, unos verdaderos miserables. Los mentirosos incurables, los tiranos y los asesinos suelen reunir muchas más papeletas para pasar a la Historia como héroes que los verdaderos héroes de la Humanidad, aquellos que se sacrificaron calladamente por sus vecinos, por el bien común, por la civilidad y la convivencia. Basta con que el canalla en cuestión haya alcanzado suficiente poder, a ser posible aplastando y sojuzgando pueblos vecinos. El patriotismo es siempre brutal y los patriotas admiran a los más brutos, a aquellos que han conseguido victorias para la tribu, sin que importen los precios de sangre y de terror, de injusticia y dolor que hayan tenido que pagar para la gloria bélica. Es evidente que Hitler es hoy un monstruo y la encarnación del mal sólo porque perdió. Si hubiera vencido y extendido por Europa el infierno de su delirio político, hubiera pasado a la Historia como un genial estadista con algún defectillo.

Un carnicero como lo fue Napoleón, en cualquier caso es el supuesto gran hombre que hoy está enterrado con todos los honores entre mármoles rosas.

Para mi los grandes hombres de la historia son otros, los que crean, no los que destruyen, los que «luchan» por la paz, no los que traen la guerra. Las patrias y los «salvapatrias» me producen un cierto grado de nauseas, sus derivaciones suelen ser bastante desagradables, fascismo, racismo, xenofobia, desprecio por otros seres humanos…

Hoy fui un rato a la playa, y en lo que yo me bañaba mi novia escuchaba a una pareja de canarios criticar a todos los que al igual que ellos fueron a pasar un buen rato con sus parejas, hijos o sólos, junto al mar, por el simple hecho de no ser canarios como ellos. Les parecía mal que hubiera peninsulares, asiáticos, europeos, africanos, sudamericanos… «ensuciando» su patria, la que «aman» por encima de todo. Pues sinceramente ante esa concepción de su patria, me encanta ser para ellos un alemán que ha venido aquí a defecar en su estúpido concepto de tierra, simplemente porque se que les molesta.

Lo que pasa es que si nos ponemos patrioticos como ellos, pero con un grado de inteligencia claramente superior al de estos microcéfalos, nos damos cuenta de que su idea de atentar contra toda persona foránea, lo que hace es perjudicar a su patria, porque la venden muy mal, procurando una concepción no precisamente buena de la misma a las personas que ellos consideran «de fuera».

Por esa razón y para evitar que las personas opten por la xenofobia, estoy en contra del patriotismo. Además como apátrida no soy capaz de enteder ese sentimiento de patria que a algunos emociona y conmueve hasta el punto de estar dispuestos a matar por ésta.