Desobediencia civil en Birmania


No todo son malas noticias en Birmania, aún hay gente coherente incluso entre las filas del enemigo. La Junta Militar birmana detuvo a cinco generales y a más de 400 soldados por negarse a disparar y golpear a los monjes budistas y a otros participantes en las protestas de las últimas semanas en Rangún, informa hoy el ‘The Jakarta Post‘ tras entrevistar a un alto cargo birmano que pidió el anonimato.

«Cinco generales expresaron su negativa a destacar sus tropas abiertamente contra los monjes y fueron rápidamente detenidos por la Junta«, dijo el oficial birmano que rechazó dar los nombres de los militares arrestados.

Añadió que además fueron castigados «alrededor de 400 soldados de la División Sikai, cerca de la ciudad de Mandalay, que también bajaron sus armas frente a los monjes y les pidieron perdón al darse cuenta de que habían cometido el peor de los pecados«.

La fuente opinó que se trata de una clara señal de la existencia de fisuras en el interior del régimen, puesto que, a su juicio, la mayoría de los funcionarios y cargos públicos no están contentos con la brutal represión llevada a cabo por la Junta Militar, aunque callan por temor.

Quizá esto sea el principio del final de esta barbarie y represión nefasta a un pueblo al que fueron arrebatados los derechos y la libertad. Birmania libre.

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Birmania, el hogar del tirano


Birmania

Lo que está sucediendo en Birmania no tiene nombre, es indignante, y ver como el mundo mira la barbarie que en aquel país acontece y no hace nada por pararla es aún más indignante. Tal y como describe la viñeta (arriba expuesta) a la perfección, Birmania no tiene mayor interés para el mundo desarrollado, por lo que ignorar los acontecimientos no parece difícil para los altos mandatarios.

Dónde están esos países tan preocupados por traer la democracia a esos países del mundo «incivilizados» desde su punto de vista es lo que me pregunto. Supongo que a todas las carencias que convertirían a un país como Birmania en objetivo de los buitres del capital hay que sumar que las ideas defendidas por el budismo tampoco simpatizan demasiado en el hogar del capitalismo más feroz.

Pero quizá quede un resquicio de esperanza, un destello de luz al final del túnel. Alcemos la voz junto a los manifestantes birmanos, expresemos nuestra indignación y nuestro rechazo a las dictaduras militares como la que tiraniza el país desde hace décadas. Tal y como exponen en Avaaz:

Después de décadas bajo el yugo de la brutal junta militar, los birmanos han salido a las calles a protestar contra las terribles condiciones de vida bajo la dictadura—y necesitan nuestra ayuda. Las marchas pacíficas iniciadas por monjes budistas se han propagado más de 100.000 personas han tomado las calles en Yangon

La última vez que los birmanos manifestaron fue en 1988 y el ejército masacró a miles de ellos. Si el mundo alza la voz en un grito de apoyo y solidaridad con los birmanos, esta vez podría ser distinta. Los militares dudan en atacar a monjes, y además China, el miembro del consejo de seguridad quien se ha opuesto a tomar medidas en la ONU, quiere ahora proteger su imagen antes de los juegos olímpicos. Haremos llegar nuestro mensaje a los manifestantes, a la ONU y a la prensa mundial.

Para apoyar a los birmanos, firma en esta página.

Vía | menéame

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