Algo para picar


A mi siempre que veo una película, me gusta picar algo, al igual que me encanta compartir una buena conversación con amigos y acompañarla de algo rico y divertido, de manera que no sólo el debate sea agradable, sino también los sabores y olores, creándose así un ambiente casi idílico en el que descansar cuerpo y mente de los ajetreos de la vida cotidiana.

Hay unos platos de la cocina libanesa que son perfectos para este tipo de ocasiones, además es una alternativa sana, sin dejar de ser sabrosa y ciertamente deliciosa, a las típicas chucherías o comidas grasientas y poco saludables que solemos elegir para estos momentos.

Se trata de dos salsas o purés dada su mayor consistencia, que son perfectas para tomarlas con verduras crudas y pan libanés.

  • Humus/Hommos:
  • Ingredientes:
  • 400 gramos de garbanzos cocidos
  • 3-4 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de tahini o pasta de sésamo (se puede sustituir por un yogurt)
  • comino según el gusto
  • sal y pimienta negra
  • el zumo de 1/2 limón aproximadamente
  • unas 3 cucharadas de aceite de oliva
  • Preparación:
  • Se mezclan los ingredientes en un recipiente y se bate con la batidora hasta que quede una especie de puré homogéneo. Si se desea darle más cremosidad se le puede echar un poco de agua.
  • Al servir se puede adornar con un poco de pimentón dulce, semillas de sésamo, perejil y un chorrito de aceite de oliva.

Para la siguiente salsa me he encontrado con dos versiones de la receta, una de ellas con más variedad de frutos secos que la otra, por lo que se puede escoger según lo que se tenga más a mano, y según lo que cada uno prefiera. Dado que no lo he hecho aún no sabría decir como queda más bueno.

  • Muhamara:
  • Ingredientes:
  • 100 g de avellanas
  • 50 g de pistachos (opcional)
  • 50 g de anacardos (opcional)
  • 50 g de piñones (opcional)
  • 50 g de almendras laminadas (opcional)
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • Perejil
  • Una cuchara de tomate frito (opcional)
  • Aceite de oliva
  • 75 g de migas de pan
  • Sal
  • Pimentón picante o tabasco
  • Comino
  • 3-5 pimientos rojos (según tamaño)
  • 1 cebolla
  • Preparación:
  • Se saltean los piñones en la sartén hasta que estén dorados. Después se muelen las avellanas, los pistachos y los anacardos en la batidora hasta que estén bastante picados. Añadir entonces los piñones, las almendras, el pan y las especias y volver a batir.
  • Triturar los pimientos, la cebolla y el perejil hasta que queden muy picados. Eliminar con un colador el exceso de agua que pudiera haber y añadir a los frutos secos picados. Añadir aceite de oliva, el zumo de limón, mezclar bien, y probar para añadir las especias al gusto si fuera necesario.

Estas dos salsas quedan muy bien como decía con verduras. Podríamos cortar zanahoria en tiras, pimiento,… quizá también estaría rico con los típicos palitos esos salados, y como no puede ser de otra manera, con el pan libanés.

  • Pan libanés:
  • Ingredientes:
  • Preparación:
  • La masa se prepara igual que la masa de la pizza, y lo que se hace es que una vez haya reposado la masa, se forman tortitas del tamaño de un plato y muy finas, hay que dejarlas muy finas, se puede espolvorear con un poco de harina.
  • Con el horno precalentado a 250º-300º, se introducen las tortitas dándoles la vuelta de vez en cuando. Deben de quedar blancas y sin miga en su interior.

Y de esta manera bastante sencilla tenemos un buen surtido de cosas para picar deliciosas y sanas. Además seguro que puedes sorprender a tus amigos si les preparas algo así ¿qué más se puede pedir?

P.D. Se me está haciendo la boca agua.

Reconocimiento del graffiti


Graffiti

Por fin parece que se empieza a aceptar el graffiti como arte y no como vandalismo. A mi personalmente me alegran este tipo de noticias, porque siempre he pensado que muchos graffitis son cuadros que puede disfrutar todo transeute que se pasee al lado del mismo, es arte para el pueblo, una expresión artística que su creador desea compartir con la gente y por lo tanto queda expuesta para todos los que deseen admirarlo al pasar. De esta manera es una pintura mucho más democrática ya que no queda restringida a las soberbias miradas de una élite «esnobista«.

El graffiti es un vehículo de expresión artística y de denuncia social muy extendido entre los jóvenes. El Departamento de Educación del Museo Reina Sofía, de Madrid, consciente de ello, organizó con el Ayuntamiento de Leganés un concurso para festejar los 25 años del Guernica en España. Se presentaron 26 bocetos y los cuatro ganadores se pintaron ayer en ocho horas en el patio de la pinacoteca. Sobre una tabla de 3,51 por 7,82 metros -las dimensiones del lienzo de Picasso-, cada uno realizó su propio homenaje.

El colectivo Boa Mistura reprobó la guerra recordando Hiroshima, Gernika, Madrid y Bagdad con un dibujo realista en el que se entremezclan helicópteros, alambradas, un niño llorando o una mujer tapada; Max501, heredero directo de Muelle, fusionó una copia del cuadro con sus característicos monstruitos (Antoñitos); Brake1, en La guerra lo destruye todo, recreó una noche iluminada por las bombas en un cementerio, y Suso33, impulsor del icono conocido como la plasta o mancha de pintura, ofreció, en TV war entre sangre y petróleo, una imagen desgarradora de una lluvia de sangre sobre una población aterrada.

Tras exponerse unos días en el patio del Museo Nacional Reina Sofía, las obras pasarán a formar parte de la colección del Museo del Graffiti de Leganés.

La energía


En estos días se debate mucho acerca de la energía, cómo producirla y cómo hacer frente al creciente problema de la contaminación y el efecto invernadero, que está produciendo el cada vez menos discutible cambio climático. Lo que me hace echarme las manos a la cabeza es comprobar que aún haya sujetos tan sumamente estúpidos para afirmar que la energía nuclear es la solución a todo este tipo de problemas.

Menos mal que hay gente coherente, y entiende que, el ritmo de crecimiento que precisa el capitalismo para seguir ofreciendonos nuevos productos a diario para que podamos satisfacer nuestra incansable necesidad de consumo masivo no nos lleva a buen puerto. Por lo tanto esta locura se tiene que acabar.

«Los planteamientos de la industria nuclear para salvarse de la muerte anunciada no pueden considerarse efectivos para resolver los problemas que tenemos planteados, y éstos deben abordarse desde otra perspectiva. De hecho, un incremento continuado de los consumos energéticos no es posible, ni con energía nuclear ni sin energía nuclear, y por ello la solución sólo puede venir mediante reducciones significativas de la demanda. Hay que aceptar que el crecimiento exponencial continuado es imposible en un mundo finito y prepararnos para un futuro basado en las energías renovables, un futuro de altos costes energéticos en el que el bienestar y la felicidad no podrán asociarse sólo, ni principalmente, al consumo material y a los viajes de placer.»

A esto se suman reflexiones tan interesantes como las de un joven ingeniero de telecomunicación de Valencia, que nos propone una solución, no contaminante, mediante energías renovables para que podamos abastecernos de energía, sin seguir contaminando el mundo al ritmo que lo hacemos. Esto sería posible, ya que técnicamente con sólo 5 centrales solares que midieran 100 km x 100 km se podría producir la energía para todo el planeta. Para más detalles pueden visitar su web. Si es que hay soluciones, pero se ve que a ciertos sectores de la población, aquellos que tienen el monopolio del poder y del capital, no les interesa cambiar las cosas porque no encuentra un beneficio directo para ellos en ello, olvidándose de que la contaminación y la destrucción del planeta nos afecta a todos, y si no es a nosotros directamente, quizá si a nuestros hijos, nietos o quien sea que venga detrás de nosotros.