Me alegro de que en España tengamos a un presidente que comprende que la energía nuclear no es el futuro y que apuesta por las energías renovables. Esto además promete, ya que son muchos los que ven en este tipo de desarrollo una oportunidad, única para España, para liderar en este sector y sacar un gran provecho del mismo, incluso como asesor de otros países que quieran seguir al referente.
Esta no es la única razón de que aplauda su decisión ya que, a diferencia de Italia y Alemania que planean construir más centrales nucleares, Zapatero va a ahorrar un montón de dinero a los contribuyentes, no malgastándolo en construir unas centrales nucleares carísimas, para utilizar una vía de producción energética obsoleta. Está bien que, a diferencia de estos países que van a regalar el dinero de los contribuyentes al lobby nuclear, pretendan hacer que el país se abastezca en gran medida de las energías renovables.
Afortunadamente hay alguien que lo comprende. La nuclear no es una solución, es un problema.