Las armas son una de las principales lacras de nuestra sociedad, aunque detrás de ellas están sentimientos como el nacionalismo, el odio, el fanatismo, y otros tantos, que se expresan mediante disparos que matan a miles de personas cada año. Con esos sentimientos negativos empieza todo, y las armas puestas en manos de aquellos sujetos que han interiorizado toda esa negatividad generan la violencia desmesurada que cada día podemos ver en las noticias, periódicos y otros tantos medios.
Hoy día existen alrededor de 640 millones de armas de fuego en circulación: una por cada diez habitantes del planeta. Entre el 40% y el 60% de éstas son ilegales, según estimaciones de Naciones Unidas. Cada año se fabrican en torno a 8 millones de armas de fuego nuevas; así como aproximadamente 14.000 millones de unidades de munición militar: dos balas por persona. Hay 1.135 empresas, en más de 98 países, que fabrican armas convencionales, munición y piezas, enriqueciéndose con el derramamiento de sangre de hombres, mujeres, niños y niñas que a los traficantes, fabricantes y vendedores de armas les dan exáctamente igual, ni se inmutan. En algunos de estos países los controles sobre el comercio armamentístico son casi inexistentes.
Los cinco mayores productores de armas son los Estados Unidos, Reino Unido, Rusia, Francia y China. Éstos son a su vez los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU. Estos cinco países que están manchados con la sangre de miles de personas son responsables del 88% de las exportaciones de armas convencionales de las que se tiene noticia. Desde 1998 hasta 2001, Estados Unidos, el Reino Unido y Francia obtuvieron, por la venta de armas a países en desarrollo, una suma superior a la que gastaron en Ayuda Oficial al Desarrollo.
Estos millones de armas que están en circulación por el mundo son las responsables de la muerte de 500.000 personas cada año -300.000 en conflictos armados y 200.000 en homicidios y suicidios- lo cual muestra la gravedad de la situación. Encima los países, lejos de destruir armas viejas y excedentes de armas, la mayoría de los Estados lo que hacen es revender sus excedentes, garantizando así la proliferación siempre creciente de armas de fuego en todo el mundo. Cada año se pierden o roban una media de un millón de armas de fuego. Las fuerzas estatales pierden todos los años cientos de miles de armas de fuego que acaban en manos de delincuentes y rebeldes.
Una de las cosas que ha facilitado el uso de las armas son el desarrollo de algunas de fácil manejo como la AK-47. Este rifle de asalto soviético que utiliza la fuerza de los gases de expulsión producidos por el disparo, para facilitar la colocación de un nuevo cartucho en el ánima del arma y expulsar el casquillo ya utilizado. Fue diseñado por Mijail Kalashnikov, de ahí que se conozca como Avtomat Kalashnikova 1947, terminología de la cual se han extraído sus iniciales.
Al aprovechar la fuerza de los gases de expulsión se consigue que el arma tenga un menor retroceso y por tanto la fiabilidad en el disparo sea mayor. Esto hace que además de su reducido peso de aproximadamente 4 kg puedan usarlo incluso niños. Como dice Senait Mehari, estas características hacen que incluso una niña sin entrenamiento y desnutrida pueda ser utilizada como un arma mortífera. A esto se le suma que los rifles como el AK-47 son cada vez más baratos, al igual que son baratos los niños soldados, a los cuales muchas veces se les paga con dosis de droga, esto hace que los señores de la guerra estén encantados con este tipo de armas, y este tipo de jóvenes soldados, los cuales son menospreciados objetos de usar y tirar, dadas las altas natalidades de muchos de los países involucrados en los actuales conflictos. Los sustitutos para cada «minihombre» caído son fáciles de reclutar. Los señores de la guerra ni siquiera tienen compasión con la vida de un niño, el cual es una mero producto, cuyo precio disminuye por las leyes de la oferta y de la demanda para estas personas que se hacen llamar dirigentes, carentes de sentimientos.
Existen más de 100 millones de AK-47 lo que convierten a dicho rifle de asalto en el más producido en el Siglo XX, y aún a día de hoy se producen. Es famosa por su gran fiabilidad, soporta condiciones atmosféricas muy desfavorables, sin ningún incidente; se ha probado que el arma sigue disparando a pesar de ser lanzada al barro, sumergida en agua y atropellada por una camioneta. Ejemplares viejos con decenas de años de servicio activo, no presentan ningún problema. El arma es muy segura y permite a un tirador medio alcanzar un blanco humano a 300 metros de distancia.
Con respecto a este tema hay una película excelente que vi hace tan sólo unos días, se trata de ‘Lord of War‘ con Nicolas Cage. En dicha película el actor interpreta a Yuri Orlov, traficante de armas, el cual es una composición de cinco vendedores de armas reales. En dicho film se le pone cara al mal, aunque en este caso de manera ficticia. Pero sin duda hay algunos de estos capitalistas sin escrúpulos que viven como reyes a costa de la muerte y el sufrimiento, sin importarles lo más mínimo. Algunos de los más conocidos son el príncipe Muhammad bin Fahd, el conocidísimo Adnan Khashoggi que inclúso fue nombrado en una canción del legendario grupo Queen; Manucher Ghorbanifar, Mark Tatcher y Basil Zaharoff.
A modo de resumen podríamos citar las palabras de «Yuri Orlov«:
«Of all the weapons in the vast Soviet arsenal, nothing was more profitable than Avtomat Kalashnikova model of 1947. More commonly known as the AK-47, or Kalashnikov. It’s the world’s most popular assault rifle. A weapon all fighters love. An elegantly simple 9-pound amalgamation of forged steel and plywood. It doesn’t break, jam, or overheat. It’ll shoot whether it’s covered in mud or filled with sand. It’s so easy, even a child can use it; and they do. The Soviets put the gun on a coin. Mozambique put it on their flag. Since the end of the Cold War, the Kalashnikov has become the Russian people’s greatest export. After that comes vodka, caviar, suicidal novelists. One thing is for sure, no one was lining up to buy their cars.»
Traduzco: «De todas las armas del vasto arsenal soviético, nada más rentable que la Avtomat Kalashnikova modelo de 1947. Más comunmente conocido como AK-47, o Kalashnikov. Es el rifle de asalto más popular del mundo. Un arma que gusta a todos los guerreros. Elegante, de tan sólo 4 kg., realizado con un amalgama de acero forjado y madera contrachapada. No se rompe, ni se atasca, y tampoco se recalienta. Disparará aún estando cubierto de barro o lleno de arena. Es tan fácil, que incluso un niño puede usarla, y lo hacen. Los soviéticos pusieron el arma en una moneda. Mozambique lo puso en su bandera. Desde que terminó la Guerra Fría, la Kalashnikov se ha convertido en el producto más exportado por los rusos. Después de eso viene el vodka, el caviar y los novelistas suicidas. De una cosa estoy seguro, nadie hacía colas para comprar sus coches.»
Para los que quieran expresar su negativa a este negocio armamentístico sin ningún tipo de control, pueden «plantarle cara a las armas» en una iniciativa de Amnistía Internacional, IANSA y Oxfam.