Me pilló la gripe, creo.


Al final me pillo la gripe, pero además de lo más raro, por eso no tengo yo del todo claro si es la gripe u otra cosa. Las noches las paso fatal, me despierto empapado en sudor, por eso me voy directo a la ducha, me pongo ropa limpia y ya no hay quien vuelva a dormir. Pero lo peor de todo es que no tengo mocos, ni nada, sino unas molestias en la garganta, y un dolor en la parte trasera del cuello impresionante, tengo ahí dos pelotas que de poco que las toque me duelen una barbaridad, creo que si no se me mejora esto, esta tarde les echo una visita a los de urgencias, porque esto no me gusta mucho la verdad.

[tags]la gripe[/tags]

Horarios que matan


Hace unos días se publicó un excelente artículo en El País acerca de los horarios partidos, y como estos afectan a nuestra vida.

No puedo hacer más que reiterar lo que dice el autor en dicho artículo. El turno partido es un atentado contra la integridad de las personas. Yo mismo lo sufro también en la universidad. Tengo clases por la mañana, y por la tarde, repartidas, al igual que otros muchos cientos y miles de alumnos. No tengo tiempo libre real, no tengo apenas tiempo para mi, para dedicarlo a mi ocio, y lo mismo le ocurre a las personas que se ven obligadas a mantener un trabajo de jornada partida.

Ese rato que se dice para comer, realmente no sirve para nada, no es ocio, y diré más, apenas suele ser tiempo para comer como es debido. Generalmente, si no queremos sumirnos en el fabuloso pero poco saludable mundo de la comida rápida, a un precio asequible para el trabajador nos vemos obligados a desplazarnos o bien a nuestra casa, o algún lugar que descubrimos no se sabe bien cómo, cuando llegamos nos queda apenas tiempo para engullir malamente lo que hemos pedido y correr de nuevo al trabajo, con el bolo alimenticio aún en el esófago, ¿eso es forma de comer? Yo creo que no.

Los días se pierden con este tipo de horarios, y las personas en definitiva no tienen tiempo para vivir su vida, trabajan para vivir, pero no viven, y el día que quieran vivir, imagino que será cuando se jubilen ya no tendrán la fuerza y vitalidad para hacer todo aquello que se les ha negado durante años.

Creo que los trabajadores están en su pleno derecho de exigir un trabajo de turno corrido, para que puedan tener un vida más digna, que ya con la precariedad actual del trabajo es bastante difícil, aunque los turnos sean corridos.

[tags]España, trabajo, turno partido, jornada laboral, precariedad laboral, trabajo digno[/tags]