Que asco de mundo


Sadam Husein muere en la horca. Esa es la noticia que da la vuelta al mundo en este día 30 de diciembre. Son las palabras que nos muestran una vez más que vivimos en un mundo de mierda.

Quizá ahora algunos no entiendan por qué digo esto, pero intentaré explicarlo, para que entiendan mi punto de vista. Todos sabemos que Sadam Husein no fue un ángel, ni nada parecido, pero lo que le llevó a a la horca fue el asesinato de 148 chiíes iraquíes de la aldea de Duyail, un hecho, que evidentemente es grave, el asesinato siempre lo es. Pero si comparados frívolamente, en datos estadísticos, esos 148 muertos con la cantidad de gente que ha sido asesinada por el gobierno norteamericano durante el régimen de George W. Bush, que además lleva menos tiempo en el poder, creo que podríamos afirmar que si hubiera que hacer un ranking para las ejecuciones Bush debería de ser el primero, y Husein estaría por algún lugar de la cola.

Vivimos en un mundo en el que siempre se juzga a los mismos, y luego Bush alardea de que Husein recibió un juicio justo. Es ridículo. Porque no se puede ir por el mundo juzgando a todo el que nos da la gana y luego no someternos nosotros a juicio también. La historia la escriben los que vencen, los que imponen sus reglas, y nosotros en cierta medida somos dictadores también, elegimos a nuestros presidentes de forma más o menos democrática, pero gobernamos el mundo como dictadores, o se hacen las cosas como queremos nosotros o aquí no se hace nada.

Yo soy un ferviente opositor de la pena de muerte. No creo que el asesinato consentido sea la manera de hacer las cosas. Pero si al menos quienes aprueban este tipo de política fueran coherentes… pero no lo son. Pinochet, un dictador que igual que Husein fue apoyado por los EE.UU. muere en la cama, tranquilamente, cuando fue otro cabrón más, igual que Husein. Pero a Pinochet se le deja morir tranquilamente, y a Husein se le manda a la horca, una muerte de las más desagradables que se me pueden ocurrir. No es coherente. Ni siquiera pueden presumir de ser coherentes con sus actos.

Vamos por el mundo juzgando a todos los que nos parece, a todos quienes son contrarios o al menos no totalmente afines a nuestras formas de actuar, a quienes se oponen a ser aplastados por el mazo del capitalismo asesino que imponemos por donde quiera que pisamos. Nosotros nos alzamos como hombres rectos, como justos y coherentes, cuando vestimos con prendas hechas por niños, jugamos con cosas que niños de otros países que explotamos sin piedad nunca tendrán, y a causa de las cuales malviven; estafamos a los países productores de materias primas fundamentales para el funcionamiento de nuestro mundo occidental destructivo y contaminante, y les sometemos a vivir en la más pura miseria. Matamos, asesinamos, contaminamos, robamos, destrozamos, violamos… y como si no fuera nada por lo que preocuparse miramos para otro lado, pero luego cuando nos parece, enjuiciamos a quienes hacen lo mismo que nosotros sin nuestro consentimiento, o nos lo hacen a nosotros.

No dejamos que la gente sea como quiera, no dejamos a los países ser libres, vamos por el mundo imponiéndoles el capitalismo, obligándoles a ser dependientes, a comprarnos nuestros productos, ¿alguién se ha parado a preguntarles qué es lo que quieren ellos? Vamos por el mundo matando de hambre, o declarando la guerra directamente a países que quisieron ser comunistas, ¿por qué no les dejamos hacer las cosas en su país como quisieron ellos? ¿Quiénes somos nosotros para decirles que así no se hacen las cosas? ¿Quién nos ha dicho que como las hacemos nosotros es lo correcto, lo mejor, la verdad absoluta?

Somos capaces de entrar en Irak, con un pretexto totalmente falso, iniciando una guerra que ha traido en menos tiempo más muerte y sufrimiento al pueblo iraquí que el que trajo Sadam a lo largo de su dictadura y encima tenemos la desfachatez de considerarnos héroes y buenos samaritanos por colgar al dictador.

Me da asco despertarme en días como estos. Me da asco el morbo con el que se muestran las imágenes de la horca colocada en el cuello de Sadam Husein, exibiéndolo como un mono de feria, convirtiendolo todo en un circo, como el de los romanos, pan y juegos, que la gente esté entretenida y no se entere de que el mundo está hecho un vertedero. Me da asco despertarme y mirar al mundo de mierda que hemos creado; me da asco despertarme y ver que siempre es lo mismo. Me da asco y vergüenza pensar que mañana se termina este año, y se termina de esta manera, dejando tan claro que somos unos incoherentes, unos hipócritas, unos asesinos, unos dictadores, unos insensibles, insensatos, unos maltratadores, unos explotadores, unos cavernícolas… en resumen un asco de gente.

Más info en: El País y 20minutos.
[tags]Sadam Husein, Sadam, Husein, horca, muerte, asesinato, ejecución, Bush[/tags]

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