A palos


Estos días todos hemos visto las imágenes de los inmigrantes que intentan entrar en Melilla, clavándose las cuchillas de las vallas, dispuestos a morir pero si hace falta, pero se niegan a no intentar aspirar a una vida mejor, en una tierra que ofrece mucho más que su país de origen.

Una valla separa algo que no debería de estar separado porque las fronteras no existirían si no fuera por la estupidez humana. Se le permite al pobre mirar y observar lo bien que vive el rico, pero no se le permite ser partícipe de esa riqueza.

Imágenes de policías golpeando con palos a unos pobres individuos que clavados en las rejas de cuchillas luchaban por escapar de las malditas garras de la muerte. Esto no es forma de tratar a la gente. Ellos no han elegido nacer en la parte pobre del mundo, y nosotros tampoco hemos hecho nada para merecernos estar en la parte rica. Teniendo claro esto, y entendiendo que estas personas buscan su comida entre la basura, lo que tú y yo tiramos a la basura, ellos se lo comen, ¿acaso a nosotros nos gustaría comer basura, fruta podrida, acaso no intentaríamos mejorar nuestra vida, en la tierra para ellos prohibida?

Un 20% del mundo vive con excesos, y el 80% vive en la miseria. Nosotros podemos comer 6 veces o más al día se lo quisiéramos, para cada una de esas comidas podemos elegir entre un sinfín de platos y variantes, y lo que no nos apetezca lo podemos tirar a la basura. Tenemos que hacer dietas para no ponernos gordos, los niños sobrealimentados invaden las escuelas, y en África sufren hambrunas. Esto no puede estar bien. ¿Acaso soy el único que entiende que hay suficiente comida para estar todos bien alimentados? Hagan el cálculo, esto no tendría que ser así.

Quiero dedicar este poema a todos los que sufren, a todos los que pasan hambre, a todos los que mueren intentando mejorar su vida, intentando alimentar a sus familias, arriesgando su vida si es preciso:

A través de la valla

A través de la valla,
grita el desesperado,
al otro lado
dispara el saciado,
y se calla.
Tan solo unos pasos,
niegan la comida al hambriento.
Muerte en la frontera.
Guerrera es la necesidad,
y fría la economía,
una madre con su hijo
que desde hace tiempo apenas reía
moría esta mañana.
No hay alimento,
con el estómago vacío
es muy difícil estar contento,
solo se olvida a ratos
la desesperación ocupa el tiempo.
Unos comiendo de sus platos,
otros buscando entre la basura,
usura dicta las reglas del mundo,
no importan los que mueran
si los ceros aumentan cada segundo.

La muerte espera tras la valla.
«No vengas por aquí,
hoy no hay pan para tí.
Si escalas te daremos palos,
muere a tu lado de la frontera,
que así nadie se entera.»
Exclama el policía,
esa es la filosofía,
la política para los pobres,
tratarlos como a los desechos,
la idea es la misma,
apartarlos de su vista.
El sufrimiento convertido,
ahora es espectáculo televisivo,
la gente ni se inmuta,
y lo más grave se esconde,
debajo de la alfombra,
ahí donde nadie mira
y así ni se nombra.

Por Andrej Nicolás Hillebrand

También he hecho este poster o como lo quieran llamar, por mi indignación por esta mierda de situación que me genera unas ganas tremendas de vomitar sobre este mundo.

Finalmente, para quienes al igual que yo crean que esta situación es inaceptable, pueden hacer algo, aunque no sea gran cosa, al menos aportarán su granito de arena. Con ello no resolveremos la injusticia y el problema que existe en este nuestro mundo, que es nuestra comunidad, y no nuestra, sino de todos, pero bueno gota a gota también se llena un vaso. Haz clic aquí para firmar la carta de Amnistía Internacional para el Presidente y la Vicepresidenta Primera del Gobierno de España y para el Primer Ministro de Marruecos. Una vez más: ¡Gracias por tu colaboración!

Amigo


Amigo

Si yo no pido nada,
una simple llamada,
un amigo que quiera saber
¿que haces?, ¿como estás?
Y que no sea el interés,
el que se esconda detrás.

Cuido a mis amigos,
pero el silencio es testigo
que si no es por interés,
a nadie le importa como estés.

Es triste,
moviste tu ficha,
pero juegas solo,
bolo sin actores.

Siempre pensaste,
soñaste que la amistad
de verdad era duradera,
pero ya no es lo que era.
El recuerdo pasa al olvido,
lo vivido ya no tiene sentido,
y te sientes defraudado,
por un amigo que te ha fallado.

Por Andrej Nicolás Hillebrand

La pizza… Cocina con Sly


Que rica es la pizza, y cuantas cosas podemos hacer con su masa. Explicaré como he hecho yo la masa, con una receta sacada de un libro de recetas para pizzas, y luego pondré como hacer esa tarta de manzana con masa de pizza que yo he hecho y que ha quedado deliciosa.

Masa de pizza básica: (Pizza por Silvana Franco, Editorial Optima)

  • 250 g de harina tipo 00 o harina fuerte para pan blanco, más harina adicional para espolvorear
  • 1/2 cucharadita de sal de mesa
  • 7 g de levadura seca en polvo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 125 ml de agua tibia

Antes de explicar como se hace decir que yo he usado harina normal y corriente de trigo que se compra en cualquier supermercado. Para la levadura que es el problema la primera vez utilicé levadura Royal de esa que se utiliza para hacer postres, y se puede hacer, pero no es la idónea para hacerlo, porque con esta levadura la masa no crece no dobla su tamaño, sino se queda tal cual. Por ello conseguí en el Corte Inglés, la levadura que necesitaba, y era levadura para pan, este es el detalle a tener en cuenta, en mi caso es de la marca Maizena. Si consiguen esta levadura, estarán listos para hacer su pizza.

¿Cómo hacerlo?

Mezcle la harina, la sal y la levadura en un bol. Forme un hueco en el centro y vierta en él el aceite y el agua. Incorpórelos poco a poco para formar una masa blanda. Espolvorée harina por encima si la mezcla es muy pegajosa, pero sin dejarla demasiado seca: debe quedar flexible y fina. (Utilizando las medida que nombramos antes, a mi por lo menos me ha quedado la mezcla muy líquida por lo que he seguido añadiendo harina hasta tenerla flexible y fina como se dice. Por ello está bien utilizar estas medidas que se dan para empezar, pero luego tu vas añadiendo harina hasta que todo quede como tiene que quedar, sin miedo, y amasen la masa un buen rato).

Pase la masa a una superficie ligeramente enharinada, trabájela 10 minutos, espolvoreándola con harina si es necesario, hasta que quede homogénea y elástica.

Frote la superficie de la masa con un poco de aceite y pásela de nuevo al bol. Cúbrala con un paño limpio y déjela reposar 1 hora apróximadamente, hasta que doble su volumen. (Aquí lo que yo hago es rociarme un poco de aceite de oliva virgen extra sobre las manos, las froto como si me estuviera lavando las manos con el aceite, y luego con la masa hecha una bola reparto el aceite por toda la superficie, esto se hace porque si no la masa se pondría dura debido al contacto con el aire, se oxidaría, por ello usamos el aceite).

Pásela a una superficie ligeramente enharinada y amásela 2 minutos hasta eliminar el exceso de aire. Extienda la masa según las indicaciones de la receta que elija. (Aquí la idea es la de dejar la masa muy muy fina, porque en el horno luego con el calor volverá a crecer un poco. Para hacerlo bien, necesitaremos una base para pizza, la cual deberemos de untar con un poco de aceite para que la pizza no se quede pegada, pero vamos muy poco. Puesta en el molde le ponemos los ingredientes que deseemos y pal horno).

¡¡Ojo!! Es muy importante que el horno haya sido precalentado a 200º C, porque si la pizza se mete en un horno frío, ésta se quedará densa y esponjosa en vez de ligera y crujiente. A 200º C deja la pizza el tiempo que haga falta para que el queso quede bien derretido y veas que la masa está crujiente, suele tardar unos 15-20 minutos. Esto varía de un horno a otro, por lo que lo mejor es ir controlándolo, las primeras veces, así se puede cronometrar el tiempo que se necesita para dejar la pizza en su punto, y así para la siguiente ya se sabrá el tiempo preciso de horneado.

La pizza «tarta de manzana»:

  • Masa de pizza básica
  • 150 g de Crème fraîche
  • 1 cucharada de canela
  • 3 o 4 manzanas
  • 75 g de mantequilla no demasiado blanda
  • 75 g de harina
  • 50 g de almendras molidas
  • 100 g de azúcar glacé
  • Zumo de uno o dos limones

Esta receta en su versión original es del cocinero alemán Tim Mälzer, pero la receta de este era con masa de pizza hecha con mezcla ya preparada de esas que lo único que haces es mezclarla con agua, que también lo pueden hacer si no tienen ganas de hacer todo este rollo. El alemán también añadía a la receta 125 g de masa pura de mazapán, pero yo eso no lo conseguí en ningún sitio, y en vez de hacerla de manzana la hacía de pera.

Bueno, es muy fácil de hacer esto, habría que extender la masa de pizza hasta cubrir la superficie que se desee, en mi caso utilicé la plancha del mismo horno, por lo que me quedó un gran rectángulo.

Mezclar la Crème fraîche con la canela y repartir por la masa. En mi caso como no conseguí la crème fraîche, que es algo como nata agria si no me equivoco haciendo la traducción, pueden hacer como yo que compré quark o requesón, lo mezclé con un poco de leche y le añadí la canela y así lograba la textura deseada como si fuera una salsa espesa.

Cortamos las manzanas en láminas, o las peras o la fruta que se desee, y se marinar los trozos de fruta con el zumo de limón, más que nada para que no se oxide tan rápidamente y no quede fea, hecho esto colocamos los trozos de manzana en nuestra pizza dulce.

En un bol, mezclar el azúcar glacé, la mantequilla, las almendras molidas y la harina. En mi caso tuve que usar más harina que la indicada, se deberá a que no utilicé el mazapán. Mezclamos todo esto hasta que queden como grumos, y estos los esparcimos encima de nuestra pizza. Se precalienta el horno y se mete a 200º C durante unos 25-30 minutos, igual que como decía con la pizza, vayan vigilandolo y controlando que quede en su punto. Dejarlo enfriar un poco y se puede comer con la misma.

Espero que esto les sirva para hacer sus pizzas, y disfruten de la buena comida casera. Y los que pasan de esto de la cocina, pues siento haberles dado el coñazo con esto, aunque imagino que a las pocas líneas habrán dejado de leer entonces tampoco les he hecho perder mucho el tiempo.