Hace tiempo que tengo claro que lo que mueve a las grandes farmacéuticas no es su filantropía, sino la avaricia que rompe el saco, el beneficio puro y duro, y ahora no sólo son palabras de un simple ciudadano, sino que ha esta posición ha quedado reflejada en un reciente estudio.
Un estudio de Consumers International, una organización que agrupa a 230 asociaciones de consumidores de 113 países, denuncia la falta de transparencia en responsabilidad social corporativa de las grandes farmacéuticas, y subraya que gastan en promoción de medicamentos el doble que en investigación. El informe, realizado mediante cuestionarios y entrevistas a las grandes farmacéuticas y un trabajo de campo en siete países europeos, critica los escasos escrúpulos de las farmacéuticas, que priman las ventas por encima de las necesidades de los consumidores.