Yo me pregunto muchas veces: ¿cómo es posible con toda la comida que hay, que haya personas pasando hambre? Y es que si hacemos un cálculo lógico veremos que hay suficiente para todos, el problema está en que no se comparte.
En occidente millones de personas pueden comer 5 y 6 veces al día y en cada comida pueden elegir entre un montón de platos diferentes, y encima se pueden permitir el lujo de dejar gran parte del menú en el plato, restos que acabarán en la basura junto a todo aquello que los restaurantes y bares no consiguen vender. Siendo coherentes veremos que nosotros no necesitamos tanta comida, y repartiéndola de manera equitativa aún podríamos elegir y optar entre distintos platos, pero en vez de ser sólo una parte del mundo la que disfruta de los placeres de la comida mientras la otra mira desconsolada y muere por no recibir ni las migas, ser todos los que podamos celebrar este acto social que es comer junto a nuestros seres queridos. Además repartiendo el alimento posiblemente nosotros, occidentales, nos pongamos un poco más fibrosos y perdamos esos michelines y lonchas de carne que nos sobran por todos sitios, y aquellos que por su extrema delgadez debido al hambre, cuya piel denota su esqueleto dejen de estar al filo de la muerte y puedan volver a tener el cuerpo y peso que una persona requiere para tener una salud estable. De esta manera todos estaríamos en nuestro peso ideal y el hambre no sería un problema en el mundo.
Llámenme idealista, utópico, soñador, pero creo firmemente en que es posible, querer es poder, y si lo pensamos seriamente hay suficiente para todos y aún así sigue sobrando un montón.