Ayer martes 31 de enero falleció a los 78 años de edad la viuda de Martin Luther King. Coretta Scott King saltó al primer plano de la lucha por la igualdad racial tras el asesinato de su marido en 1968.
La señora King desempeñó un importante papel como apoyo al movimiento de defensa de los derechos civiles hasta la muerte de su marido, después y dado que éste no terminó su tarea, ella sentía que debía dedicarse nuevamente a la finalización de su trabajo.
Decidida a garantizar que los estadounidenses no olvidaran a su marido o su sueño de una sociedad a la que no le importara el color de la piel, creó un monumento conmemorativo y un foro en el Centro de Martin Luther King Jr. para el Cambio Social No Violento en Atlanta. En este centro se albergan más de 2.000 discursos del reverendo y está construído alrededor de la cripta del líder de los derechos civiles.
Es triste la marcha de una gran mujer como lo era la señora King, pero ella y su marido nos dejan el legado de un sueño que muchos compartimos y que es la razón para que no perdamos la esperanza de que el cambio es posible.
Desde aquí, gracias Coretta y para que sigamos soñando: