Con lo que cobra el Rey, nada menos que 7,7 millones de euros, ya podría haberse gastado un poquito más de dinero y contratar a alguien que hiciera un fotomontaje un poco más creible y de mejor calidad.
Pensar que los ciudadanos con sus impuestos pagan a esta gente una vida con todo tipo de lujos, pues no les falta de nada y no son capaces ni de reunirse para sacarse una foto juntos. Esto da mucho que pensar.
Pero a pesar de la crítica que le podamos hacer a la foto «familiar» de la casa real, también tiene su lado gracioso, burlesco, gamberro y divertido, como es la cantidad de fotomontajes que ha elaborado la gente. Esto demuestra que el humor es algo muy importante y que aún hay muchas personas que quiere echarse unas risas lo que me parece estupendo.
