
Se ha hablado muchas veces sobre los lamentables sueldos que se perciben en España, pero esta realidad resalta aún más si la vemos en una tabla comparativa, en la que podemos medirnos con los países vecinos. Cierto que podemos decir que en Portugal aún están peor, pero no creo que eso sea un consuelo.
Ocurre una cosa más, sobre todo en Canarias, donde los salarios son aún peores que en otras regiones de España, y es que los precios de las cosas suelen ser los mismos que en el resto de países europeos con mejores sueldos. Incluso habría que concluir que muchas cosas son más caras aquí que en otros lugares del continente europeo.
Cuando voy a casa de mi abuela en Alemania, alucino con lo barata que me sale la compra cuando voy al supermercado, muchos productos los consigo a precios con los que aquí tan solo puedo soñar. De hecho ya he contado también que he visto productos españoles que están más baratos en Alemania que aquí, ¡vergonzoso! Y digo más, algo tan básico como la vivienda, en Canarias, viviendas de dimensiones que se asemejan a una caja de zapatos y construidas con materiales de baja calidad, exceden de forma abismal el precio de la vivienda en ciudades medianas como Augsburgo, en donde por una fracción de lo que cuestan esos pisos ridículos de aquí, puedes ser propietario de una vivienda generosa y construída con buenos materiales.
Creo que en España habría que aunar esfuerzos por cambiar esta situación, porque no puede ser que tengamos que enfrentarnos a precios más elevados o como mínimo iguales que en el resto de países vecinos, pero nos veamos obligados a hacerlo con una fracción de lo que se cobra en los mismos.
Vía | Escolar