Me parece muy triste que los humanos seamos tan bestias y desgraciados para realizar actos tan salvajes como estos. Una cosa es que una persona vaya a cazar porque tiene que comer, que es algo natural y también sucede en la naturaleza, los animales se cazan y son cazados, pero en una medida razonable, es el ciclo de la vida, pero que se mantiene dentro de una franja de coherencia. Pero es que los humanos somos una plaga que convierte toda esta actividad en una salvajada. No solo es detestable esta matanza de focas y la manera en que se asesinan, también lo son los «cultivos» de gallinas, cerdos y vacas y otro tipo de animales que se meten en jaulas diminutas con luces de neón y se alimentan con hormonas.
El hombre no tiene ningún respeto por su entorno, por la coherencia, por la convivencia con el medio ambiente, y algún día le pasará factura. No me parece normal lo que hacemos, no necesitamos comer carne todos los días y a todas horas, no necesitamos meter a las gallinas en jaulas en las que no se pueden ni mover, darles hormonas y no apagarle nunca las luces para que dejen de ser animales y se conviertan a máquinas de poner huevos y de engordar para que nosotros las podamos empalar y poner a girar en restaurantes y pollerías. Y esto vale para todo el resto de animales, que parece que son más civilizados que nosotros que nos atrevemos a utilizar la palabra animal como insulto, cuando lo insultante es ser de la misma especie que estos humanos que llevan a cabo prácticas salvajes como éstas.
Volviendo al tema de las focas, si tú también crees que es una barbaridad, puedes enviarle un e-mail al Primer Ministro canadiense, quizá algún día nos hagan caso.